La Unión Europea se encuentra diseñando una regulación para proteger a sus ciudadanos del rápido incremento en el uso de tecnología de reconocimiento facial por agentes estatales y privados, de acuerdo con información publicada por el diario Financial Times.

La nueva regulación busca dar derecho a las personas en la Unión Europea a saber cómo tratan sus datos biométricos las empresas que venden y administran estas tecnologías, con el objetivo de limitar “el indiscriminado uso de tecnología de reconocimiento facial.

A pesar de que la recolección no consensuada de datos biométricos ya está prohibida bajo el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea (GDPR), ahora se buscaría establecer un nuevo estándar internacional para regular el uso de inteligencia artificial, señala el medio.

Actualmente, no existen estándares de conducta –o incluso sobre requisitos legales– que deben cumplir las agencias estatales de seguridad como las policías, e incluso actores privados, sobre cómo se utilizan estas tecnologías y se almacenan posteriormente los datos de las personas.

Mientras el uso de este tipo de tecnología se sigue popularizando en el mundo, como en Brasil, Argentina, Reino Unido, expertos, defensores de derechos humanos y gobiernos se preocupan sobre sus impacto y graves implicaciones que pueden tener en los derechos de millones de personas, especialmente poblaciones ya marginada, debido al sesgo con el que son creados sus algoritmos.

En EE.UU. tres ciudades ya han prohibido el uso de tecnología de reconocimiento facial por sus agencias locales (Somerville, en Massachussets, Oakland y San Francisco en California) y el precandidato demócrata a la presidencia del país para las elecciones de 2020, Bernie Sanders, ha expresado su apoyo a una prohibición del uso de esta tecnología a nivel federal por parte de policía.


Imagen Steven Lilley (CC BY-SA 2.0)