Un ciudadano argentino, Guillermo Federico Ibarrola, pasó seis días detenido y casi fue trasladado a un penal por una falla del sistema de reconocimiento facial de la ciudad de Buenos Aires, instalado este año.

Ibarrola fue arrestado después de que el sistema lo señaló como el autor de un robo cometido en 2016 en Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires. De acuerdo con su testimonio, durante su detención los policías no le informaron de qué delito se le acusaba; tampoco fue notificado posteriormente en la estación, incluso mientras pasaban los días.

“Nunca pensé que me iba a tocar vivir algo así. Me tocó a mí pero le puede tocar a cualquiera. Fue un error de la máquina”, aseguró Guillermo al diario Página 12. Ibarrola fue liberado luego que las autoridades comprobaron que él no era el autor del delito, sino una persona casi homónima, de nombre Guillermo Walter Ibarrola.

El secretario de Justicia y Seguridad de Buenos Aires, Marcelo D’Alessandro, negó que el caso se trate de un “falso positivo” del sistema de reconocimiento, sino que se lo adjudicó a los errores de carga de la base de datos de juzgados y fiscalías de todo el país. Según el funcionario, el número de Documento Nacional de Identidad fue mal subido y esto llevó a que se reconociera a otra persona.

La organización Centro de Estudios Legales y Sociales aseguró al medio que la implementación de este sistema ha tenido diversos problemas a nivel tecnológico y especialmente en la construcción de la base de datos con la que se alimenta, la cual está consideran que está mal confeccionada e incluye a gente que no debería estar.

El caso de Ibarrola se suma a los ejemplos que muestran la inefectividad de los sistemas de reconocimiento facial y los riesgos que conlleva su uso en la seguridad pública. Recientemente, una mujer en Río de Janeiro también fue detenida por un error en la identificación, al ser confundida con una persona acusada de homicidio.


Imagen de Andrew Milligan sumo (CC BY 2.0)