Una mujer fue arrestada por equivocación debido a una identificación errónea del recientemente instalado sistema de videovigilancia y reconocimiento facial de Río de Janeiro.

La mujer se encontraba sentada en una calle de Copacabana cuando fue identificada por las cámaras de seguridad como una persona acusada por homicidio, por lo que fue arrestada y trasladada a una delegación policial: posteriormente fue liberada al constatar que había sido arrestada por error.

De acuerdo con el diario O Globo, el sistema de reconocimiento facial marcó un 70 por ciento de coincidencia entre las dos mujeres. Sin embargo, este no fue el único error de la policía, ya que la mujer buscada por homicidio se encuentra en prisión desde hace cuatro años.

“Los responsables de la implementación y ejecución del sistema de reconocimiento facial harán un análisis para verificar la razón de la permanencia del nombre de una detenida en el banco de buscados por la justicia”, aseguró el coronel de la Secretaría Estatal de la Policía Militar, Mauro Fliess.

Este caso pone en evidencia que el reconocimiento facial es una tecnología propensa a errores, cuyo uso pone en riesgo la seguridad, integridad y presunción de inocencia de las personas. Estudios independientes han demostrado que estos sistemas pueden fallar en un margen tan amplio como el 80% de los casos.

Además, este ejemplo también expone dudas sobre las bases de datos contras las que se comparan las grabaciones de las cámaras, puesto que el fallo se generó por una base desactualizada. Este tipo de errores dejan en claro las razones por las que algunas ciudades en EE.UU. están comenzando a prohibir estas tecnologías en la seguridad pública.


Imagen miguelangelpulidoj (CC BY-SA 2.0)