La ciudad de Oakland en California se convirtió en la tercera de Estados Unidos –y la segunda en California– en prohibir el uso de tecnología de reconocimiento facial en espacios públicos debido a su imprecisión, falta de bases éticas e invasividad.

De acuerdo con la ordenanza aprobada, se prohíbe a la ciudad “adquirir, obtener, retener, pedir o acceder a” tecnología de reconocimiento facial, la cual define como “un proceso automatizado o semiautomatizado que asiste en identificar o verificar a un individuo basándose en la cara de un individuo”, informó Motherboard.

La presidenta del Consejo de la Ciudad de Oakland, Rebecca Kaplan, explicó que la prohibición se instituyó debido a que la tecnología de reconocimiento facial es muchas veces imprecisa (como se ha demostrado en el caso del software Rekognition o de la tecnología usada por la Policía Metropolitana de Londres), no tiene un estándar ético establecido, es naturalmente invasiva y tiene un alto riesgo de ser abusada por el gobierno.

“La tecnología de reconocimiento facial corre el riesgo de hacer que los residentes de Oakland estén menos seguros, ya que las identificaciones erróneas de individuos podrían llevar al mal uso de la fuerza, encarcelamientos falsos y persecución a minorías”, escribió Kaplan.

Actualmente, la policía de Oakland no cuenta con tecnología de reconocimiento facial propia, sin embargo, sí ha accedido a ella a través de una fuerza de trabajo con otras agencias municipales: el Centro de Inteligencia Regional del Norte de California (NCRIC).

Tras la aprobación de prohibiciones similares en las ciudades de San Francisco (California), y Somerville (Massachussets), la nueva ordenanza en Oakland podría confirmar que existe una momentum entre distintas urbes de EE.UU. para oponerse a la implementación del reconocimiento facial en labores de seguridad pública.


Imagen de Daniel Arauz (CC BY-SA 2.0)