El juez Anthony Trenga, encargado del caso contra la informante Chelsea Manning, rechazó la petición interpuesta por su defensa para reconsiderar las sanciones que le fueron impuestas por negarse a dar testimonio ante un gran jurado sobre la revelación de información clasificada en 2010.

Manning ha vuelto ha ser encarcelada desde mayo de 2019, además de recibir multas diariamente por supuesto desacato ante la justicia estadounidense. El equipo legal de Manning apeló las sanciones del juez por considerarlas como una medida con objetivos punitivos (castigar a la informante) y no coercitivos (forzarla a declarar). Mientras que los segundos están dentro de las atribuciones del juez, los primeros están fuera de sus facultades, informó The Sparrow Project.

El juez reiteró que Manning tiene “la habilidad para cumplir con las sanciones financieras de la Corte o tendrá la habilidad después de ser liberada de su confinamiento”, las cuales fueron de 500 dólares al día después de los primeros 30 días de negarse a declarar, y de mil dólares diarios después de 60 días.

La decisión del juez, tomada con absoluta discrecionalidad, contrasta con el hecho de que Manning está endeudada y no puede trabajar mientras esté encarcelada. Así mismo, la informante podría pasar otro año más en la cárcel, por lo que su deuda podría superar los 440 mil dólares.

“Estoy decepcionada, pero para nada sorprendida. El gobierno y el juez deben saber ya que esto no cambia mi posición un ápice”, aseguró la informante. Adicionalmente, el juez Trenga canceló la posibilidad de una audiencia asegurando que debido a la gran cantidad de documentos presentados, no habría influido en el proceso de decisión.


Imagen de Coastal Elite (CC BY-SA 2.0)