A través de un vídeo publicado en su cuenta de X, el periodista Ignacio Gómez Villaseñor denunció la venta de paquetes con documentos de identidad, selfies y videoselfies en foros de ciberdelincuencia. Aunque Gómez Villaseñor señala que la información habría sido sustraída en 2024, la información seguiría siendo útil para evadir filtros de verificación de identidad, como los del registro obligatorio de líneas telefónicas.
Este tipo de datos son requeridos por diversos servicios, como trámites financieros o administrativos, para realizar “pruebas de vida”, que consisten en el envío de una fotografía o vídeo para corroborar la identidad de una persona que está realizando un proceso en línea. Para la modalidad virtual del registro de líneas telefónicas, la prueba de vida es un paso para verificar la identidad de la persona usuaria.
Este método de autenticación de identidad ya ha sido vulnerado en meses recientes. En enero de 2026 se denunció el uso de la información personal de figuras públicas, como el diputado Gerardo Fernández Noroña, para realizar registros de línea falsos. En otros casos, se han utilizado vídeos generados por inteligencia artificial (deepfakes) para suplantar la identidad de terceros y engañar al filtro de verificación de identidad.
“Esto no es teórico: estoy mostrando evidencia de que no existe seguridad para un registro de esta magnitud”, señaló el periodista, quien pidió al gobierno reconsiderar la medida ante estos riesgos.
Al 20 de abril de 2026, el registro contaba con 30.2 millones de líneas registradas, alrededor del 20 por ciento de las líneas existentes en el país. A pesar del lento avance y las preocupaciones en torno al registro, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones ha descartado que exista prórroga, por lo que las líneas que no estén registradas al 30 de junio de 2026 serán desconectadas.

Imagen: (CC-BY) Gibrán Aquino









