Organizaciones exigen al Congreso de EE.UU. que reforme estatuto que permite la vigilancia de comunicaciones

Abr 10, 2026 | Privacidad

Las facciones del Congreso de Estados Unidos se enfrentan sobre la continuidad de la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (Foreign Intelligence Surveillance Act Section 702), un estatuto que regula la vigilancia de comunicaciones de inteligencia extranjera y que está próximo a expirar el 20 de abril de 2026.

La discusión ocurre en medio de preocupaciones sobre el alcance de esta herramienta, que permite la recolección de comunicaciones electrónicas –ya sea en tránsito por redes de telecomunicaciones o almacenadas por grandes proveedores tecnológicos– bajo un esquema de autorización general aprobado por el tribunal FISA, sin requerir órdenes judiciales individualizadas.

El punto más controvertido de la Sección 702 es que autoriza la vigilancia de personas no estadounidenses ubicadas en el extranjero, pero puede generar acceso incidental a comunicaciones de ciudadanos estadounidenses.

A esto se suman las llamadas “búsquedas de puerta trasera”, que permiten consultar bases de datos de inteligencia utilizando identificadores de personas estadounidenses sin una orden judicial previa en todos los casos, así como la obtención de información a través de intermediarios de datos comerciales, que puede incluir ubicación, historial de navegación y registros de consumo.

Estas prácticas han sido señaladas por organizaciones de derechos civiles como problemáticas porque reducen las garantías de privacidad y amplían la capacidad del Estado para acceder a información sensible sin autorización judicial individual, lo que ha generado preocupaciones sobre su compatibilidad con estándares de protección como los contemplados en la Cuarta Enmienda.

El debate refleja una división persistente. La administración federal ha impulsado la extensión de la ley sin cambios sustanciales, argumentando su relevancia para la seguridad nacional; en contraste, diversos sectores del Congreso y organizaciones civiles promueven reformas para cerrar vacíos legales, incluyendo la exigencia de órdenes judiciales y restricciones a la compra de datos personales provenientes de intermediarios comerciales.

Por lo pronto, organizaciones como la Electronic Frontier Foundation están llamando a las personas para que contacten a los congresistas en búsqueda de una reforma a estas facultades de vigilancia.”La comunidad de inteligencia y sus defensores en el Congreso, como siempre, parecen más interesados en defender sus derechos a leer tus comunicaciones privadas que en proteger tu derecho a la privacidad”, señala el comunicado de la EFF.

Imagen (CC BY) Gibrán Aquino

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