El Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos busca expandir la recolección de datos biométricos para una gran cantidad de aplicaciones de migración a este país.

De acuerdo con una propuesta a la que tuvo acceso BuzzFeed News, la administración Trump podría demandar más datos biométricos, como escaneo de ojos, huellas vocales, fotografías para reconocimiento facial y también información genética, a personas que lleven a cabo un proceso migratorio, desde su aplicación hasta, si fuera el caso, convertirse en ciudadanos estadounidenses.

Esta propuesta incluye a personas que realizan una solicitud de residencia permanente o permiso de trabajo, además de cualquiera que el gobierno estadounidense considere necesaria y no solamente a aquellas que requieran una revisión de antecedentes, como actualmente lo establece la ley. Adicionalmente, se elimina la edad mínima de 14 años a partir de la cual se pueden recolectar datos biométricos.

Uno de los aspectos más consternantes de las nuevas reglas es que el DHS tendrá la capacidad de recolectar material genético para, supuestamente, verificar relaciones entre familias; por ejemplo, para recibir un beneficio de elegibilidad en procesos migratorios. Sin embargo, aunque esta información se recolecta para este proceso, será integrada como parte de los expedientes de las personas, donde podrá ser compartida con otras agencias de seguridad y aplicación de la ley, reportó al respecto CNN.

La enorme cantidad de información que busca recolectar el gobierno de EE.UU., además de su nivel de sensibilidad, preocupa mucho a las organizaciones que defienden derechos humanos en este país.

“[…] recolectar una masiva base de datos de genéticos no nos hará más seguros — simplemente hará más sencillo al gobierno para vigilar, tener en la mira a nuestras comunidades y acercarnos más a una pesadilla distópica”, aseguró la oficial directora de políticas migratorias de la Unión Americana de Libertades Civiles, Andrea Flores.

Otro importante riesgo con el almacenamiento de datos sensibles es la posibilidad de una filtración o robo de información ─ya que no se puede disociar de una identidad─ lo cual ya ha sucedido con otra clase de bases masivas de datos en EE.UU.

Tampoco es la primera ocasión que el gobierno de Trump contempla la creación de bases de datos con material genético. A finales de 2019, la administración federal impulsó una iniciativa para que los oficiales de inmigración pudieran tomar muestras de ADN de las personas migrantes; mientras que a inicios de 2020, se anunció el desarrollo de este tipo de bases con muestras de ADN obtenidas con ayuda de autoridades mexicanas, como la FGR.


Imagen de U.S. Customs and Border Protection