La organización Creative Commons anunció que tomará el liderazgo y administración de la Iniciativa COVID Abierto, que busca que diversas compañías y universidades, entre otras, liberen propiedad intelectual para ayudar a combatir la pandemia de COVID-19.

Entre las docenas de empresas que se han sumado a la iniciativa se encuentran gigantes de la tecnología como Facebook, Hewlett Packard, IBM, Intel, Microsoft que han utilizado las licencias especiales de la iniciativa para hacer accesibles al público patentes y obras protegidas por el derecho de autor.

Al igual que las licencias Creative Commons, las nuevas licencias OPL son gratuitas y permiten a quien las use elegir entre licenciar todas sus patentes y propiedad intelectual o solamente sus patentes. Estas licencias, (OCL-PC) 1.1 y (OCL-P) 1.1, permiten “hacer, haber hecho, usar, vender, e importar cualquier invención patentada –hasta aquí la licencia sobre patentes– y reproducir, adaptar, traducir, distribuir, realizar, mostrar, modificar, crear cualquier trabajo derivativo y de otra forma explotar cualquier derecho de autor, solamente para el propósito de diagnosticar, prevenir, contener y tratar COVID-19”.

Tras asumir el liderazgo de la iniciativa, Creative Commons anunció que un nuevo objetivo de ésta será expandirse a distintos niveles y tipos de organizaciones.

“Continuaremos trabajando con grandes compañías para abrir sus derechos de propiedad intelectual con el objetivo de salvar vidas. Pero también buscamos aliarnos con startups, universidades e individuos que innoven, especialmente en partes del mundo que no están bien representadas en la lista actual de firmantes, quienes apoyan la iniciativa y que poseen patentes y otra propiedad intelectual crítica para la lucha contra el COVID-19”, se lee en el comunicado.

Creative Commons considera que la Iniciativa impactará después de la pandemia, ya que los “valores, herramientas y principios” pueden y deben usarse como un modelo necesario de uso responsable de la propiedad intelectual durante otras crisis que enfrenta la humanidad como el cambio climático.

La organización ha sido una de las principales impulsoras para que se aceleren las políticas de acceso abierto en el mundo ante la crisis global de salud, principalmente por la necesidad de contar con el acceso rápido, irrestricto y en los “términos más abiertos posibles” a las investigaciones científicas y materiales educativos sobre COVID-19.


Imagen de The National Guard