La administración de Donald Trump adquirió una base de datos con información de ubicación de millones de usuarios de teléfonos inteligentes para ayudarles a aplicar sus políticas sobre migración y deportación, de acuerdo con el diario Wall Street Journal.

Esta base de datos, de la empresa Venntel Inc., contiene información recolectada de videojuegos comunes y corrientes, aplicaciones sobre el clima e incluso para realizar compras, en las que usuarios han dado su consentimiento para compartir su ubicación.

Agencias de seguridad estatales como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) –ambas del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS)– han utilizado la información de esta base de datos para rastrear a personas que han ingresado a este país de forma irregular y arrestarlas.

El DHS ha usado la base de datos de Venntel desde 2017; mientras el ICE adquirió licencias para su uso por 190 mil dólares, ese mismo año, y la CBP adquirió diversas licencias de programas, entre estas Venntel, en septiembre de 2019.

“Todas las operaciones de la CBP en que se utiliza datos de telemetría disponibles comercialmente se llevan a cabo para cumplir la responsabilidad de la CBP de aplicar las leyes de EE.UU. en la frontera en concordancia con todos los requisitos relevantes legales, políticos y privados”, aseguró una vocera de la oficina a Business Insider.

La información utilizada, señalaron las agencias, está seudonomizada; es decir, algunos campos de información personal han sido reemplazados por información genérica, y no se muestra un nombre que esté ligado a un identificador del dispositivo.

Sin embargo, como han demostrado estudios, es posible identificar a un individuo con apenas unos cuantos datos, aun en bases de datos incompletas y anonimizadas, por lo que este tratamiento podría no ser suficiente para proteger la privacidad de millones de usuarios de EE.UU. y otros países.

El uso de las bases de datos es parte de las estrategias de la administración Trump para criminalizar la migración hacia el territorio estadounidense e implementar un estado de vigilancia permanente sobre todas las personas que cruzan de México hacia EE.UU., como a través del uso de tecnología de reconocimiento facial; registro fotográfico de todos los vehículos que cruzan y bases de datos genéticos.


Imagen de Bruno Sanchez-Andrade Nuño (CC BY 2.0)