En un testimonio ante el Congreso de los Estados Unidos, un representante de Apple aseguró que se oponen a que sus usuarios reparen sus dispositivos debido a que una persona sin entrenamiento podría lastimarse a sí misma al intentarlo.

El Congreso estadounidense ha cuestionado desde julio de 2019 a Apple acerca de sus políticas en contra del derecho a reparar, a las que considera anticompetitivas. Kyle Andeer, vicepresidente de Ley Corporativa de Apple, explicó que los teléfonos iPhones son demasiado técnicos para una persona promedio sin capacitación.

“Una reparación que no reemplace apropiadamente tornillos o tapas puede dejar sueltas piezas que podrían dañar componentes como la batería, lo que causaría un sobrecalentamiento o resultar en una lesión”, señaló Andeer. Por ese motivo, considera que las reparaciones solamente deben hacerse en los centros autorizados, donde hay un entrenamiento previo y acceso a manuales y refacciones.

El representante también indicó que Apple gasta más dinero en las reparaciones del que obtiene por los cobros de servicio técnico, aunque la empresa se ha negado a hacer público cuál es el margen de pérdida. Apple tampoco ha proporcionado información al comité del Congreso acerca de cuántas personas tiene en el área de reparación, aduciendo ambiguamente que son “decenas de miles”.

Las respuestas de Apple han sido rechazadas por grupos que defienden el derecho a reparar en EE.UU. Nathan Proctor, director de la Campaña por el Derecho a Reparar del Grupo de Investigación de Interés Público, criticó que Apple quiere convencer al gobierno federal de que acepte que, aunque existe un monopolio de reparación, es uno benéfico, creado para proteger a los usuarios.

A pesar de que Andeer sostiene que Apple nunca ha puesto trabas para que los consumidores consigan piezas para reparar sus dispositivos, la evidencia lo contradice, como en el caso de la instalación del chip T2 en las MacBook Pro 2018 –que bloquea la computadora si es reparada de forma independiente– o la vinculación de baterías en los modelos XS, XS Plus y XR de iPhone.

La oposición de Apple al derecho a reparar se basa fundamentalmente en una defensa de sus ganancias, como ha aceptado públicamente en una carta de Tim Cook, CEO de la empresa, hacia sus inversionistas.


Imagen de William Hook (CC BY-SA 2.0)