Ante el anuncio de la compra de NSO Group a la firma Francisco Partners por parte de Novalpina Capital, un grupo de organizaciones expresamos nuestras serias preocupaciones por el involucramiento de la empresa israelí en una serie de abusos contra periodistas, activistas e integrantes de la sociedad civil con el malware Pegasus.

En una carta abierta dirigida a Novalpina Capital, las organizaciones Amnesty International, Privacy International, Access Now, R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales, Human Rights Watch, Reporters Without Borders y el Robert L. Bernstein Institute for Human Rights de la Universidad de Nueva York recordamos que se ha documentado ampliamente el uso de Pegasus en contra de (al menos) 24 defensores de derechos humanos, periodistas y legisladores en México, así como un empleado de Amnesty International y cuatro periodistas de origen saudí, entre ellos, aparentemente incluído Jamal Khashoggi.

A pesar de que se ha iniciado una investigación por parte del gobierno mexicano desde 2017, se ha reportado la negligencia y omisión de NSO Group para cooperar con las indagatorias. Así mismo, también se ha documentado que seis personas involucradas en la investigación, reporteo y/o acción legal en contra de NSO Group han sido objetivos de una operación encubierta, cuyo propósito aparente es la obtención de información sensible para desacreditar su labor.

Por esa razón, exigimos a Novalpina Capital que confirme la suspensión inmediata de la venta y/o mantenimiento de los productos y servicios de NSO Group a países que hayan sido acusados de infringir intencionalmente los derechos humanos mediante la vigilancia de comunicaciones. Así mismo, enfatizamos desde R3D que la empresa se comprometa a involucrarse con investigaciones relevantes acerca de los abusos de Pegasus en México, así como delinear públicamente qué pasos serán tomados para cooperar con las indagatorias y así proporcionar rendición de cuentas y reparación del daño.

Además, pedimos que se detallen qué pasos previos fueron tomados, para el cumplimiento de los derechos humanos, durante el proceso de la toma de decisión en la adquisición, así como reportar públicamente los riesgos identificados en dicho proceso y cómo serán abordados. Igualmente, esperamos que Nolvalpina Capital revele información adicional sobre la nueva estructura corporativa de NSO Group y describa sus planes para mitigar los errores pasados de la empresa y prevenir abusos en el futuro.

Aunque Novalpina Capital ha hecho pública a ciertas organizaciones civiles sobre su intención de entablar un diálogo en relación con la compra de NSO Group, encontramos decepcionante que la empresa no haya consultado previamente con ninguna de las organizaciones que suscribimos la carta. De este modo, nos es preocupante su intención real de tomar en consideración nuestra experiencia, conocimientos y recomendaciones.

Puedes consultar la carta original (en inglés) en este enlace.


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