Una investigación de la organización europea Frontline Defenders reveló que el malware Pegasus, de la firma israelí NSO Group, fue utilizado para comprometer los teléfonos de personas empleadas de organizaciones de la sociedad civil de Palestina, publicó el diario Haaretz.

Frontline Defenders concluyó que seis dispositivos afectados fueron infectados entre julio de 2020 y abril de 2021. Cuatro de estos teléfonos tenían números de Israel y tenían como dueños a residentes de Jerusalem del Este con identificaciones israelíes. 

De acuerdo con la licencia de exportación de NSO Group, los números que inician con los códigos de área de Israel y Palestina están presuntamente bloqueados para ser rastreados por Pegasus. Además, la empresa ha declarado públicamente que su malware no está autorizado para intervenir líneas telefónicas de Israel o Estados Unidos.

Tres de las víctimas colaboraban con organizaciones recientemente listadas por el departamento de defensa israelí como presuntas coadyuvantes del Frente Popular para la Liberación de Palestina. El mes pasado, el ministro de Defensa de Israel declaró a seis organizaciones de la sociedad civil en Cisjordania como organismos terroristas. 

Entre los objetivos se encuentran Ghassan Halaika, investigador de campo de la organización de derechos humanos Al-Haq; Salah Hammouri, abogado para la organización Addamer, quienes brindan acompañamiento legal a prisiones; y Unai Al-Aboudi (de nacionalidad estadounidense), director del Centro Bisan para la Investigación y el Desarrollo.

Halaika comenzó a sospechar de su dispositivo el 16 de octubre y compartió sus inquietudes con un experto en tecnologías de Frontline Defenders, quien escaneó el dispositivo y encontró el software Pegasus. El hallazgo fue confirmado posteriormente por Citizen Lab y Amnistía Internacional. 

Las tres organizaciones revisaron otros 75 teléfonos de integrantes de organizaciones de la sociedad civil y hallaron cinco dispositivos más con rastros de Pegasus. Los teléfonos habrían sido infectados mediante ataques de cero-clic, es decir, sin necesidad de que las víctimas hayan realizado ninguna acción previa. 

Los afectados han hecho un llamado a las Naciones Unidas para iniciar una investigación para determinar quién se encuentra detrás del uso de Pegasus en contra de estos activistas de derechos humanos. 

En julio de 2021, el propio gobierno israelí arrancó una investigación tras las revelaciones del Proyecto Pegasus, mientras que en noviembre, el gobierno de Estados Unidos colocó a NSO Group en un listado de empresas con actividades maliciosas debido a los abusos de su malware para espiar a activistas y periodistas.



Imagen: (CC-BY) Alisdare Hickson