El gobierno de Estados Unidos incluyó a la empresa israelí NSO Group en la Lista de Entidades con actividades contrarias a la seguridad nacional o intereses de su política exterior, debido a que sus productos permitieron a gobiernos extranjeros espiar a disidentes, periodistas y activistas.

De acuerdo con el Departamento de Comercio de EE.UU, este listado es una herramienta del Banco de Pagos Internacionales (BIS) para restringir la exportación, reexportación y transferencia de las empresas incluidas.

La secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, aseguró que el país está comprometido a “usar agresivamente controles de exportación para hacer responsables a compañías que desarrollan, trafican o utilizan tecnologías para conducir actividades maliciosas que amenazan la ciberseguridad de miembros de la sociedad civil, disidentes, oficiales de gobierno y organizaciones dentro y fuera (del país)”.

De acuerdo con John Scott-Railton, investigador del Citizen Lab de la Universidad de Toronto, esta decisión podría tener un impacto inmediato en las prácticas de negocios de NSO Group, así como un efecto inhibidor en la inversión en la firma en el largo plazo.

Además, como señala el periodista Lorenzo Franceschi-Bicchierai, las sanciones impuestas a NSO Group por el Departamento de Comercio podrían dificultar enormemente su operación, ya que las empresas de EE.UU. que deseen vender software o hardware a la firma israelí, deberán obtener antes un permiso de su gobierno.

Estas medidas ocurren tras la revelaciones del Proyecto Pegasus que evidenciaron los abusos alrededor del mundo acerca del uso de estas tecnologías.

Además, en mayo pasado, The Guardian publicó información sobre una investigación del Departamento de Justicia contra NSO Group por su probable participación en el ataque informático contra mil 400 periodistas, activistas, diplomáticos, entre otros, que fue llevado a cabo a través de WhatsApp y por el que Facebook mantiene una demanda en Estados Unidos.


Imagen: (CC-BY) Gibrán Aquino