Una coalición de organizaciones de defensa de los derechos humanos, entre la que se encuentra R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales, presentaron un amicus curiae para apoyar la demanda de Facebook contra la empresa israelí de desarrollo de tecnología de vigilancia, NSO Group.

La coalición, que está conformada también por Access Now, Amnistía Internacional, el Comité para la Protección de Periodistas, la Fundación por Internet Libre, Reporteros Sin Fronteras y la Iniciativa Paradigma, entre otras, señala a la compañía de priorizar sus ganancias en detrimento de los derechos humanos, reportó Reuters.

Facebook demandó a NSO Group en octubre de 2019 por haber explotado una vulnerabilidad en su función de llamadas para llevar a cabo ataques con el malware Pegasus, los cuales ocurrieron entre el 29 de abril y el 10 de mayo de 2019, y que tuvieron como objetivo a funcionarios de gobierno, diplomáticos, activistas, abogados, disidentes políticos y personas defensoras de derechos humanos.

La organización Electronic Frontier Foundation y las empresas Microsoft, Google, Dell y Cisco también presentaron sus propios amicus curiae; en el primero se asegura que la compañía israelí se ha vuelto “famosa por facilitar los abusos a los derechos humanos”, mientras que en el segundo se advierte del riesgo que representan las herramientas de vigilancia de NSO para todas las personas usuarias de Internet.

El malware Pegasus de NSO ha sido utilizado en decenas de países de todo el mundo, como México, Marruecos, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos para espiar a periodistas y activistas. La empresa siempre ha asegurado que vende sus productos únicamente para el combate al terrorismo y crimen organizado y que no tiene forma de saber a quién se vigila con sus productos.

Sin embargo, en julio de 2020, el fundador y presidente de NSO Group, Shalev Hulio, declaró en una entrevista con el medio alemán Zeit que la empresa tiene la posibilidad de saber quiénes han sido los objetivos del malware Pegasus cuando es utilizado por sus clientes.


Imagen de Faris Algosaibi (CC BY 2.0)