Despachos de abogados, agencias, empresas e individuos abusan de forma recurrente del sistema de denuncias por violaciones a derecho de autor de Google para censurar información periodística, críticas y señalamientos de corrupción o delitos en Estados Unidos y otras partes del mundo, reveló una investigación del diario Wall Street Journal.

Google puso en marcha su sistema para cumplir con la Ley de Derechos de Autor de la Era Digital (DMCA), por la que debe dar de baja contenidos cuando exista una denuncia de un titular de derechos de autor. sin embargo el diario encontró cómo organizaciones y personas abusan de este sistema para remover contenido legítimo del buscador. Debido al impacto que tiene el buscador, desindexar un contenido implica prácticamente borrarlo de Internet.

Una de las razones para el abuso de este mecanismo es la gran automatización del proceso, que aunque le permite a Google manejar la gran cantidad de denuncias que recibe, también ha abierto la puerta al uso de nombres no confirmados, fotomontajes de personas denunciantes, blogs creados solo para levantar las denuncias y reclamaciones falsas vinculadas a publicaciones legítimas.

Después de que el diario le mostró pruebas de cómo se estaba abusando del sistema de denuncias, Google restauró más de 52 mil enlaces que determinó, fueron removidos equivocadamente.

Una de las tácticas más comunes para dar de baja contenido legítimo es crear una réplica en otro sitio poco conocido, como un blog, y publicarlo con una fecha anterior a la del original. Esto bastaba para que al hacer la denuncia por violaciones al derecho de autor, el sistema de Google fuera engañado para remover el original.

En otros casos, ni siquiera se requirió modificar la fecha, WSJ descubrió que diversas notas y piezas periodísticas sobre corrupción de políticos en Ucrania fueron removidas de Google al ser replicadas en sitios como Medium o LiveJournal.

Además de este tipo de fraudes, hasta un tercio de las peticiones para remover contenidos basadas en la DMCA no podrían sostenerse ante una corte, de acuerdo con un estudio de la profesora de Berkeley, Jennifer Urban. Mientras tanto, en 2020, Google removió cerca del 80 por ciento de 240 millones de enlaces que fueron señalados por violaciones al derecho de autor.

Este modus operandi ya había sido denunciado el año pasado, en mayo de 2019, cuando una periodista española acusó que la empresa española Eliminalia había publicado la copia de una nota con una fecha atrasada, para retirar un contenido perjudicial para sus clientes. El algoritmo de Google detectó la original como plagio y, en efecto, removió el texto periodístico de los resultados de búsqueda.


Imagen de Anthony Ryan (CC BY-SA 2.0)