La periodista española Eva Belmonte denunció en su cuenta de Twitter un abuso del mecanismo de notificación y retirada (notice and take down, en inglés) para desindexar una noticia publicada en el sitio que ella dirige. La nota, subida originalmente en noviembre de 2017, habla sobre multas millonarias impuestas a dos instituciones bancarias en España.

De acuerdo con Belmonte, el CEO de uno de los bancos multados pidió a la periodista retirar la nota en diciembre de 2018, a lo que se negó. Tres meses después, una representante de la empresa Eliminalia (una firma que ofrece a sus clientes borrar información “perjudicial” de los buscadores en línea) le pidió nuevamente retirarla, bajo el argumento de que “todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión en internet, pero esta opinión no debería ser eterna”.

El medio rechazó la petición. No obstante, en abril de 2019, Google les notificó sobre el retiro de la noticia de sus resultados de búsqueda bajo la Ley de Derechos de Autor de la Era Digital (DMCA), debido a que una demanda por plagio alegaba que Belmote había copia la nota de otra parte.

De acuerdo a la periodista, Eliminalia reprodujo la nota, la mezcló con otras y, utilizando un editor de contenido, la publicó con una fecha anterior a la emisión original. De este modo, el sistema automatizado de Google la consideró como plagiada y la retiró de los resultados de búsqueda.

Este caso ilustra cómo una empresa privada puede recurrir a estas prácticas para manipular el sistema de notificación y retirada en contra de la libertad de expresión. Afortunadamente, después de la reclamación, la nota volvió a ser indexada, sin embargo, persiste la duda sobre qué tan extendido es este modus operandi entre empresas como Eliminalia.


Imagen original de Eliminalia