El diseñador Joey Castillo está desarrollando un lector de libros electrónicos de código abierto que cualquier persona con unas cuantas herramientas y los elementos necesarios puede construir, además, que funcione con obras libres de restricciones de derechos digitales (DRM).

Actualmente, el mercado de lectores de libros electrónicos está dominado por un puñado de empresas, como Amazon, Barnes and Nobles, Google y Apple, que para ser utilizados encierran a sus usuarios en sus ecosistemas de restricciones digitales, en los que realmente no son propietarios de las obras que compran.

La iniciativa de Castillo se encuentra en fase de prototipo, pero consiste en un lector que cualquiera con mínimos conocimientos de electrónica e informática pueda ensamblar, rediseñar, recodificar o accesorizar como más le guste, y que tenga la capacidad de leer libros electrónicos en cualquier formato, informó Motherboard.

“Los libros están entre los documentos más importantes de nuestra cultura, sin embargo los dispositivos más populares para leer libros electrónicos y cuyo uso está más extendido— Kobo, Nook, Kindle e incluso iPad— son dispositivos cerrados, operan como pequeñas partes móviles en un conjunto de gigantescas plataformas cerradas en que los intereses de sus dueños no están siempre alineados con los de los lectores”, escribió Castillo en GitHub.

Las instrucciones y materiales para ensamblar el prototipo, llamado eBook Wing, se encuentran en GitHub y se pueden conseguir fácilmente, incluso la placa con las ranuras e instrucciones de Castillo se puede ordenar, y tendría un costo aproximado de unos 110 dólares estadounidenses, el desarrollador también se encuentra trabajando en una primera versión de firmware de código abierto.

“El Open Book debería ser comprensible, el lector debería poder verlo y entender, al menos en términos generales, cómo funciona. Debería ser extensible, para que los lectores con diferentes necesidades puedan escribir código y agregar accesorios que hagan el libro útil para ellos. Debería ser global, que sirva a lectores de libros en todos los lenguajes del mundo. Más importante, debe ser abierto, para que cualquiera pueda tomar este diseño como un punto de salida y lo utilice para hacer un mejor libro.”, consideró Castillo.

En la actualidad la restricción de derechos digitales hace que la compra de libros electrónicos solo sea beneficiosa para las empresas que los publican o que poseen estos derechos y que pueden desaparecerlos sin tomar en cuenta a usuarios, como nos han mostrado diversos casos, entre ellos el de la librería en línea de Microsoft.


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