Los candados digitales acompañan a millones de productos que se venden diariamente en todo el mundo. Estos restringen la forma en que la gente aprovecha y disfruta de la tecnología, sean computadoras, teléfonos móviles o incluso álbumes y libros en formatos digitales.

Este tipo de tecnología es conocida como DRM (Restricción de Derechos Digitales) y comprende un amplio espectro de medidas que son poco conocidas por quienes compran estos productos y quienes son sus usuarios.

Anteriormente hemos descrito lo absurdo que pueden llegar a ser los DRM, como prohibir a granjeros que reparen por su cuenta la maquinaria con la que trabajan o convertir en ilegal la posesión de la representación numérica de un programa que permite leer DVD en Linux; por lo que es difícil para el usuario final y los consumidores conocer la extensión real de estas restricciones

Ahora, un grupo de editores, autores, defensores de los derechos del consumidor y otras organizaciones de derechos civiles han llevado a la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos (FTC) una carta con la exigencia de que distintas plataformas para compra de contenido digital como ebooks, música y películas etiqueten de forma clara los productos con DRM.

Se ha demostrado que los consumidores prefieren los productos que no tienen estas restricciones, pero es difícil identificarlos. De acuerdo con los firmantes, las ventas de ebooks libres de DRM superó 2 a 1 a aquellos que sí tienen restricciones.

“El uso de DRM es controversial entre creadores, estudios, editores, disqueras y audiencias. Lo que no debería ser controversial es que el comprador sea capaz de distinguir si está comprando un producto con DRM antes de gastar su dinero. Los defensores del DRM aseguran que las ventas de sus productos son una prueba de que el público acepta los DRM como una forma proporcionada de tratar con las violaciones al derecho de autor, pero si eso es cierto, entonces la existencia de un etiquetado claro no reduciría sus ventas”, se puede leer en la carta.

Los firmantes proponen que se agreguen categorías a las listas de productos de tiendas digitales como Google Play, iTunes Store, Amazon Kindle, entre otras, en los que se clasifiquen los productos como libres de DRM o con DRM; y en el segundo caso, que contengan un enlace con una explicación clara de las restricciones impuestas en el producto.

Esta petición, aclaran, está en concordancia con regulaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y la directiva de la Unión Europea sobre los derechos del consumidor. De existir este tipo de etiquetado en los Estados Unidos, pronto se podría exigir que se transparenten estas restricciones para todos los países en los que se puede acceder a este tipo de servicios (como México), en los cuales también aplican estas restricciones.