Facebook entregó conversaciones a la policía de Nebraska para perseguir a una mujer por abortar

Ago 11, 2022 | Privacidad

Meta, la empresa matriz de Facebook, entregó a la policía de Nebraska información privada como evidencia para una investigación contra Jessica Burgess, de 41 años, y a su hija Celeste, acusadas de haber llevado a cabo un aborto ilegal, informó Vice.

De acuerdo con las autoridades de Nebraska, las Burgess utilizaron un kit para abortar que compraron en línea ─que contenía pastillas con las sustancias mifepristone y misoprostol─ cuando Celeste tenía 28 semanas de embarazo, por encima de las 20 semanas permitidas por la ley y sin presencia de un médico, ambos requisitos para realizar un aborto en concordancia con la legislación estatal.

Para obtener esa información, la policía envió una orden judicial a Meta, dueña de Facebook, en la que exigió toda la información privada, incluyendo los mensajes directos que tuvieran de Jessica y Celeste. Con base en los mensajes de Facebook Messenger, el detective a cargo del caso solicitó una segunda orden para obtener 13 laptops, teléfonos celulares y 24 gigabytes de información, incluyendo mensajes, imágenes e historial web de las Burgess.

Después de darse a conocer el caso públicamente, Facebook emitió un escueto comunicado en el que aseguró que la orden original de la policía no mencionaba nada sobre el aborto y que la investigación era sobre la “supuesta quema y entierro ilegales de un bebé que nació muerto”.

Para activistas, personas defensoras del derecho al aborto y los derechos digitales, el caso es una muestra de cómo puede utilizarse la información digital de las personas, especialmente tras el fin de Roe v. Wade, para criminalizarlas por abortar.

“Mucha gente está perdiendo la perspectiva aquí. Independientemente de lo que haya en esos mensajes, pensaron que ella había abortado. Citaron a Facebook, que cooperó sin oposición, para obtener más información. Este precedente es peligroso. Esto pondrá a las personas en riesgo”, tuiteó la activista Olivia Julianna, citada por El País.

El caso confirma los temores de clínicas que ofrecen sus servicios para facilitar el aborto, que a finales de junio comenzaron a utilizar comunicaciones cifradas, a las que no pueden acceder las autoridades, a diferencia de Facebook Messenger, que no integra esta función por predeterminado.

Por su parte, la activista Evan Greer criticó a quienes consideran que las Burgess no debieron haber usado la plataforma. “Por favor, dejen de decir ‘esta persona desesperada en una situación escalofriante no debió haber usado Facebook’ y empiecen a decir ‘toda compañía tecnológica tiene la responsabilidad moral de implementar el cifrado de extremo a extremo por defecto en todos sus servicios de mensajería inmediatamente’.”


Imagen (CC BY) Gibrán Aquino

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