En 2019, la Policía de la ciudad estadounidense de Boston, Massachusetts, utilizó dinero de incautaciones a la delincuencia para adquirir una antena falsa, también conocida como un dispositivo IMSI catchers, y mantenerla fuera del ojo público e incluso del conocimiento de oficiales locales, reveló una investigación de ProPublica.

Una antena falsa de celulares es un equipo que permite engañar teléfonos móviles en un radio determinado, haciéndoles creer que son antenas reales y así recolectar información que contienen, interceptar llamadas y mensajes, así como seguir la ubicación en tiempo real del dispositivo.

Esta tecnología es extremadamente invasiva y durante años los cuerpos policiales y agencias que la utilizan han tratado de mantener los detalles de su uso y alcances en secreto, alertó la especialista de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) Kade Crockford al medio.

Por esta misma razón, Crockford aseguró que no estaba sorprendida que la Policía de Boston hubiera utilizado un fondo con pocos controles o vigilancia para adquirir el IMSI catchers. Los recursos obtenidos durante redadas u otros operativos a nivel local, estatal y federal pueden ser utilizados discrecionalmente por los jefes de policías en Massachusetts, sin pasar por la revisión presupuestal del Concejo de la Ciudad de Boston.

Ante la proliferación de estos dispositivos en corporaciones de todos los niveles, en junio de 2021, el senador Ron Wyden presentó una iniciativa de ley con apoyo bipartisano para que el uso de esta tecnología requiriera una orden judicial, salvo en casos de emergencias; además, las agencias federales estarían obligadas a elaborar reportes anuales sobre cómo se usan los dispositivos.

Esta ley ayudaría a crear un marco legal para el uso de esta tecnología en Estados Unidos, que en muchas ciudades o estados no existe. Por ejemplo, al ser cuestionado sobre los procedimientos y políticas para el uso de las antenas falsas, el vocero de la Policía de Boston admitió que no contaban con ninguna.

Esta tecnología no solo es utilizada en EE.UU.. En México se tienen documentados casos de su uso y adquisición: en Puebla en 2019 y 2020 el gobierno del estado compró dos junto con el sistema Geomatrix; más recientemente, en Baja California, la Fiscalía General del Estado pidió al congreso local aprobar una modificación a su presupuesto para adquirir IMSI catchers, a pesar de que que su operación no cumple con las disposiciones legales contenidas en el Código Nacional de Procedimientos Penales (CNPP) ni es legítima.


Imagen de Marco Gomes (CC BY 2.0)