La Oficina de la Policía Federal del Crimen de Alemania (BKA, por sus siglas en alemán) adquirió en 2019 el malware Pegasus, de NSO Group, de acuerdo con una investigación periodística. El sistema fue adquirido con el mayor secreto posible, debido a que sus capacidades exceden aquellas autorizadas por las leyes de privacidad alemanas.

De acuerdo con Die Zeit, ninguna de las investigaciones que llevó a cabo la BKA desde la adquisición del malware ha utilizado evidencia recolectada con el sistema. Fuentes que hablaron con el diario aseguraron que las autoridades fueron firmes en solamente permitir su uso en casos permitidos bajo la ley alemana.

Otro diario, el Süddeutsche Zeitung, publicó que la vicepresidenta de la BKA, Martina Link, confirmó a un grupo de legisladores que en 2020 adquirieron una versión de Pegasus que habría sido utilizada en operaciones especiales sobre terrorismo y crimen organizado.

Hasta la investigación periodística, el gobierno alemán había negado que tuviera el malware Pegasus, a pesar de que en años recientes había recibido preguntas de integrantes de la legislatura específicamente sobre el uso de tecnología de NSO Group.

Las revelaciones en Alemania surgen apenas un par de meses después de que se diera a conocer una gran cantidad de objetivos ilegales de espionaje con el malware: periodistas, activistas, personas defensoras de derechos humanos y opositores políticos.

Los señalamientos provocaron que el gobierno de Israel iniciara una investigación sobre la empresa desarrolladora del malware. Mientras tanto, continúan apareciendo nuevos casos de gobiernos autoritarios que han utilizado el sistema.


Imagen de BKA