Una investigación del diario El País y Univisión reveló, con base en informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el esquema mediante el cual la Policía Federal (PF) desvió 40 millones de dólares a dos empresas fantasma para la compra de equipo de vigilancia y monitoreo de redes sociales.

Las graves sospechas crecen con la investigación de la ASF, ya que, de acuerdo con ésta, las empresas Esrome y Dizoal transfirieron 571 millones de pesos de contratos, de un total de 774, a otras dos compañías Servicios Profesionales Odell y Publicidad Global Soferxa, las cuales también fueron creados el mismo día que las primeras (4 de abril de 2017) y ante el mismo notario de Chalco, Estado de México.

En junio de 2018, Dizoal vendió a la División Científica de la Policía Federal programas, equipos de cómputo y servidores para monitoreo de redes sociales “redes sociales, explorar y extraer perfiles y publicaciones, recuperar información de publicaciones por geolocalización, análisis de perfiles, obtención y visualización de redes de vínculos” de la empresa israelí Cybergloves LTD. Sin embargo, el dinero nunca llegó a esta empresa.

El 27 de septiembre, transfirió 173 millones de pesos a Servicios Profesionales Odell, 147 millones a Soferxa y, los otros 179 millones, a 13 distintas empresas en el país. La ASF encontró que 10 de esas 15 empresas no reportaron ingresos.

Servicios Esrome, de forma similar, utilizó el dinero de los dos contratos que firmó con la PF, uno por 102 millones de pesos y otro por 172, que estaba destinado a adquirir los sistemas de vigilancia LYNX y GUARDIAN UNIFIED, de Gita Technologies LTD y Septier Communication LTD, respectivamente, ambas empresas israelíes, y lo transfirió a Odell y a Soferxa. Aunque, también transfirió cinco millones de pesos a Gita Technologie, pero ninguno a Septier.

La ASF encontró que Esrome, Dizoal, Soferza y Odell comparten más que notario o fecha de constitución, también cargos y dirección. Por ejemplo, Victor Hugo Fuentes, apoderado legal de Esrome, participó como delegado en las asambleas de Dizoal y comparte domicilio particular con otras personas de Dizoal. Asimismo, tanto Esrome, como Dizoal y Soferxa compartieron seis apoderadas legales y en las constancias de situación fiscal de 2019, Esrome y Dizoal aseguraron tener el mismo domicilio fiscal, igual que Odelle y Soferxa.

La partida de Gastos de Seguridad Pública y Nacional utilizada por la PF en este esquema ha sido señalada en otros casos también por su opacidad y corrupción, como la compra, en 2013, por parte de la Procuraduría General de la República de siete drones de uso militar a la empresa Balam Seguridad Privada S.A. de C.V., cuya filial Grupo TechBull le vendió el malware Pegasus.


Imagen de Presidencia de la República Mexicana (CC BY 2.0)