La directora legal de Electronic Frontier Foundation, Corynne McSherry, participó en una mesa de debate en el Senado de México en que planteó los riesgos para los derechos humanos que representan las recientes reformas a la Ley Federal de Derecho de Autor, especialmente la implementación del mecanismo de notificación y retirada y los sistemas de filtrado, con base en la experiencia de Estados Unidos.

Este sistema se creó hace 20 años, como parte de la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital (DMCA); sin embargo, desde su origen, alertó McSherry, otorgó poderosos incentivos para retirar de Internet cualquier contenido que fuera marcado en un aviso respaldado por la Ley, por lo que las notificaciones “infundadas” se volvieran comunes y graves.

Aunque la mayoría de las veces que se usa el mecanismo parecen dirigirse a contenido infractor, cuando se utilizan de forma incorrecta generan graves daños a la libertad de expresión (apenas cerca del 10% de las notificaciones se dirigen a usos claramente justos), por lo que, señaló McSherry, se requieren mecanismos igualmente poderosos que permitan la rendición de cuentas, de los que se carecen en EE.UU.

La directora legal también expuso los fallos que existen en el uso de sistemas de filtrado automatizados para detectar, antes de que se suban, los contenidos que supuestamente violan el derecho de autor. McSherry consideró que aunque los sistemas son fiables para hallar contenido, no lo son para determinar si su uso es realmente infractor, por lo que se corre el riesgo de que supriman expresiones lícitas, como ya ha ocurrido.

Adicionalmente, mientras los algoritmos son muy veloces para determinar supuestas infracciones, los sistemas de corrección de errores dependen muchas veces de personas y tardan mucho más tiempo en cambiar decisiones, si es que lo hacen. Esto provoca que aunque un sistema tenga un 1% de errores, al procesar miles de millones de subidas, estos sean millones de fallos.

Otro grave problema de los sistemas de filtrado es que limitan la competencia, ya que son extremadamente caros, y solo pueden ser utilizados por plataformas con muchos ingresos. EFF también alertó sobre cómo la inestabilidad e inseguridad que genera el uso de este tipo de sistemas afecta más a las y los creadores independientes que dependen de las plataformas para exponer su trabajo.

Finalmente, McSherry explicó que a través de mecanismos como el de notificación y retirada también se atenta contra la privacidad y libertad de expresión de usuarios, ya que las empresas pueden identificar a las personas infractoras, como sucede con la DMCA. Esto viola el derecho a expresarse de manera anónima, una forma protegida por el derecho internacional.

“La ley y la política de derechos de autor implican inevitablemente la libre expresión, la privacidad y la innovación, y deberán tratar de equilibrarse esos intereses en conflicto.Basándose en la experiencia de los EE.UU., los sistemas de notificación y retirada y las tecnologías de filtrado están trastocando ese equilibrio, en detrimento de los derechos humanos.Los responsables de la creación de políticas pueden hacerlo mejor, al menos eso esperamos”, concluyó la directora legal de EFF.


Imagen de Dunk 🐝 (CC BY-NC-SA 2.0)