Dos miembros locales del clero católico y dos prominentes opositores políticos en Togo habrían sido espiados con el malware Pegasus de NSO Group, desveló una nueva investigación del Citizen Lab de la Universidad de Toronto.

Los objetivos fueron el monseñor Benoît Comlan Alowonou –obispo de Kpalimé–, y el padre Pierre Marie-Chanel Affognon, quienes forman parte de una iglesia que ha sido vocal en las necesidades de reforma y democratización del país, así como los abusos del régimen actual del presidente Faure Gnassingbé, quien lleva en el cargo desde 2005. Asimismo, dos prominentes opositores políticos al actual presidente, miembros de partidos de oposición, también fueron espiados: Elliot Ohin y Raymond Houndjo.

Los ataques para infectar los dispositivos de estas cuatro personas fueron realizados como parte de una gran operación entre abril y mayo de 2019 en el que se utilizó la infraestructura de WhatsApp para inyectar el malware Pegasus a más de mil 400 objetivos de espionaje a nivel mundial.

Estas fechas coincidieron con un fuerte movimiento político en Togo para exigir ponerle una fecha final al mandato presidencial, incluyendo grandes protestas convocadas por el Partido Nacional Panafricano, que fueron violentamente dispersadas y terminaron con el arresto de decenas de líderes de oposición, periodistas y defensores de derechos humanos; 19 de los cuales fueron posteriormente sentenciados a prisión.

De acuerdo con Citizen Lab, los dominios ligados a la infraestructura de NSO Group detectada en Togo se relacionan con nombres políticos y religiosos. Además, estos fueron registrados en 2017, por lo que se deduce que el gobierno habría adquirido el malware previamente.

Según la empresa israelí, su spyware solo debe ser usado para investigar actos relacionados con el terrorismo y el crimen organizado, además de que aseguran vender únicamente a gobierno que respeten los derechos humanos. Sin embargo, el régimen de Togo –país que ha sido gobernado desde 1967 por la misma familia– es reconocido por su autoritarismo y graves violaciones a los derechos humanos.

Actualmente, NSO Group enfrenta un juicio en Estados Unidos por utilizar la infraestructura de WhatsApp para espiar a personas de todo el mundo, entre las que ya se han revelado: un político independentista catalán; activistas, periodistas y personas defensoras de derechos humanos en la India y, ahora, los clérigos y políticos togoleses.


Imagen de PASCAL.VAN (CC BY-ND 2.0)