El Instituto Brasileño de Protección al Consumidor (IDEC) interpuso una demanda contra la empresa operadora del metro de Sao Paulo por la instalación de un sistema de análisis biométrico que asegura predecir emociones, edad y género de personas sin procesar datos personales, señala la organización Access Now.

La demanda del IDEC se basa en que la operadora violó los derechos del consumidor y la legislación a la protección de datos al instalar sistemas en las puertas de acceso a los vagones, que muestran anuncios personalizados a través de la detección de características de las personas usuarias.

De acuerdo con la organización Access Now, que ha presentado una opinión experta sobre el caso ante el poder judicial brasileño, tecnologías como el Sistema Digital Interactivo de Puertas (DID) permiten la discriminación y la violación de los derechos humanos con base en pseudociencia y declaraciones falsas.

Aunque el DID asegura que no procesa datos biométricos, realiza al menos dos tipos de reconocimiento facial que son imposibles sin el tratamiento de datos biométricos: la detección facial para saber si quien está viendo el anuncio es una persona, y un análisis y clasificación para inferir la edad, género y las emociones que expresan sus rostros.

El DID recolecta y procesa la información de las y los usuarios para poder analizarla y presentarles publicidad dirigida, sin que las personas puedan decidir que su información no se utilice para estos propósitos, sobre todo en un medio de transporte público que es probablemente fundamental para su vida.

Adicionalmente, otras premisas del sistema son igualmente falsas y parten de pseudociencia, como la capacidad de detectar emociones. Las revisiones sistemáticas han demostrado que no es posible conocer con precisión las emociones de las personas a través de expresiones faciales. Sin embargo, esta tecnología está siendo utilizada alrededor del mundo y en áreas tan delicadas como la seguridad pública o recursos humanos para los procesos de contratación.

Access Now también hace énfasis en el hecho de que el DID asegura tener la capacidad de identificar el género de las personas. Este mecanismo lo asigna forzosamente a personas que no tienen una identidad binaria o que forman parte de la comunidad trans, quienes de por sí son marginalizadas y discriminadas.


Imagen de Wilfredor(CC BY-SA 4.0)