La epidemia de coronavirus ha tenido un efecto inesperado en el ecosistema de Internet y es que ante el aumento de personas utilizando la red para trabajar desde casa en Estados Unidos los proveedores de acceso a Internet (PAI) han tenido que abandonar, temporalmente, su política de límite de datos.

Aunque en países como México no existen estos planes de Internet, en muchos otros, empresas como AT&T y Comcast ofrecen “paquetes de datos” para el uso de Internet doméstico, por lo que muchos usuarios dependen de las ofertas zero rating, así como en la telefonía celular, para poder utilizar servicios que utilizan un gran ancho de banda como transmitir películas, jugar en línea, tener videoconferencias, entre otros.

Durante muchos años los PAI han sostenido que sus planes limitados, en algunos casos desde 150 GB hasta 1 TB al mes para una casa, les permiten mantener el servicio de Internet, ya que el uso ilimitado provocaría una congestión; sin embargo, estos planes en realidad existen como una forma de aumentar los ingresos de estas empresas.

A partir del 12 de marzo, en EE.UU., AT&T se convirtió en la primera PAI que confirmó a Motherboard haber suspendido sus límites de datos y otras como Comcast, CenturyLink se le unieron rápidamente. Esta rápida acción de las PAI genera todavía más cuestionamientos sobre la verdadera naturaleza de los límites de datos.

Si los proveedores pueden suspender temporalmente estas políticas, ¿cómo podrían justificar implementar nuevamente las limitaciones para las personas usuarias si durante el distanciamiento físico y la pandemia no colapsa el servicio de Internet?

La comisionada de la Comisión Federal de Comunicaciones, Jessica Rosenworcel, señaló también recientemente la necesidad de no “depender en la generosidad” de los PAI para tener acceso irrestricto a Internet, especialmente en los estratos económicos más bajos en EE.UU..


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