Gobiernos de diversos países, como China y Rusia, han aprovechado la coyuntura de epidemia por el nuevo coronavirus para expandir sus políticas de vigilancia y control. Además, existe el riesgo latente de que estas medidas se mantengan aún después de que haya pasado la emergencia sanitaria.

De acuerdo con la Fundación Thomson Reuters, el gobierno ruso está utilizando tecnología de reconocimiento facial para asegurarse de que las personas en cuarentena mandatoria no salgan de sus casas. De igual modo, el gobierno chino ha obligado a sus ciudadanos a utilizar programas en dispositivos móviles que determinan si deben estar en cuarentena, o si pueden utilizar transporte público o recorrer espacios públicos.

La epidemia, consideran especialistas consultados por The Guardian, le ha dado a las autoridades un pretexto para acelerar la recolección masiva de datos personales e información para rastrear a las personas.

le ha dado a las autoridades un pretexto para acelerar la recolección masiva de datos personales e información para rastrear a las personas.

Los poderes extraordinarios deben ser revisados para su debido uso con base en la necesidad, validez y proporcionalidad. Sin embargo, existen graves riesgos de que en situaciones de este tipo las “instituciones desarrollarán grandes mecanismos de vigilancia que van a reutilizar con objetivos más políticos o comerciales”, explicó Sean McDonald del Centro para la Innovación Internacional de Gobernanza.

En la Universidad de Tecnología y Ciencias Electrónicas de China, desde febrero, es obligatorio que las personas que trabajan ahí envíen información, incluyendo su ubicación y cualquier contacto con personas de áreas que hayan sido afectadas, incluso la policía ha visitado sus viviendas para recolectar información sobre la familia, incluyendo historial de viajes.

Los países necesitan leyes que protejan fuertemente la información recolectada y autoridades que se aseguren que ésta no será almacenada indefinidamente o con propósitos políticos. En cambio, a la par de las medidas de vigilancia, se están incrementando los controles sobre la información que se publica, castigando a la ciudadanía por supuestamente publicar información falsa o criticar a las autoridades.

“Hay un peligro de que cuando incrementas la vigilancia y el control de la información puede ir en detrimento del sistema de salud pública”, señaló el director de políticas en Asia de Access Now, Raman Jit Singh Chima.


Imagen de VOA