La banda 65daysofstatic fue víctima de los filtros automatizados de Sony, su propia disquera. Los músicos subieron un vídeo musical a Instagram, para después percatarse que el material fue bajado por una presunta infracción del derecho de autor.

“Y así comienza la diversión mientras Sony bloquea nuestro serio intento de anunciar nuestra propia grabación; esta grabación que pasamos tres años escribiendo, la música de la que estamos increíblemente orgullosos, pero no podemos compartirlo en Instagram, al parecer”, publicó la banda en Twitter después de que el vídeo fuera bloqueado.

Sony distribuye el sello discográfico Superball –bajo el que 65daysofstatic publica su trabajo– incluyendo su nuevo disco Replicr, 2019 que será lanzado en septiembre.

Este es solo el último ejemplo de cómo los sistemas automatizados de filtrado son problemáticos. Estos sistemas favorecen y promueven el abuso por parte de los grandes titulares de derechos (como Sony), quienes dan de alta una gran cantidad de materiales para bloquear de forma automática, sin reparar si el uso de la obra es legítimo o no.

De acuerdo con el activista Cory Doctorow en BoingBoing, Sony es una empresa que sistemáticamente clama poseer los derechos de obras que no le pertenecen (como el trabajo artístico de repertorios) para luego bloquear los intentos de estos artistas por subir su propio trabajo; la empresa incluso ha llegado a reclamar obras de compositores clásicos como Beethoven.

Este problema no es exclusivo de Sony, sino que es inherente a estos filtros automáticos. Doctorow recordó que en 2012, diversos canales de televisión reclamaron tener los derechos sobre los vídeos de la NASA de la misión Curiosity en Marte (los cuales se encuentran en el dominio público). Los medios difundieron la transmisión en vivo de la NASA en sus noticieros, por lo que el contenido fue automáticamente subido a la lista negra de copyright de YouTube.


Imagen de Alpha Bravo Foxtrot (CC BY-NC-ND 2.0)