Por: Agneris Sampieri

Numerosos gobiernos –especialmente aquellos con un mal historial de respeto a los derechos humanos– recurren a herramientas tecnológicas para tratar de controlar los contenidos a los que acceden sus ciudadanas y ciudadanos. Estos filtros suelen afectar de forma desmedida a las poblaciones más vulnerables, creando un cerco informativo basado en el autoritarismo.

El 25 de abril de 2018, el Citizen Lab de la Universidad de Toronto publicó una investigación en la que dio a conocer que la compañía canadiense Netsweeper proporcionó sistemas para filtrar contenido de Internet a diversos países. Su investigación se concentró en 10 naciones cuya democracia y respeto a los derechos humanos es cuestionable: Afganistán, Baréin, India, Kuwait, Pakistán, Catar, Somalia, Sudán, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.

Entre los servicios proporcionados por la compañía, se permitía inhibir el acceso a contenidos LGBTTTIQA+ a través del bloqueo de búsquedas en Google de palabras claves asociados con esas identidades, bajo la premisa de que se trata de contenido pornográfico (aunque no sea así). Entre las categorías contempladas por Netsweeper para filtrar contenido existe una denominada como “estilos de vida alternativos”.

Esta categoría tenía como principal objetivo el bloqueo de contenidos LGBTTTIQA+, en los que se incluyó información relacionada con organizaciones defensoras de derechos civiles, encargadas de difundir información acerca de la prevención de VIH/SIDA y contenido cultural sobre los temas.

El 13 de diciembre de 2018, All Out y R3D lanzamos una campaña para enfatizar la importancia de defender los derechos en el entorno digital de las personas LGBTTTIQA+ de todo el mundo, sobre todo en los países en los que la diversidad es criminalizada.

La campaña se enfocó en exigir a Netsweeper que se respeten los derechos humanos de las personas LGBTTTIQA+ y dejen de proporcionar filtros para censurar los contenidos LGBT. La campaña también presionó al gobierno canadiense, que ha invertido en la empresa en los últimos años, a comprometerse a que la tecnología elaborada en el país no sea usada para violar los derechos humanos.

En el contexto de la campaña, el 25 de diciembre de 2018, Lou Erdelyi, jefe de la oficina de tecnología de Netsweeper dio a conocer la noticia de que ya no existiría la categoría de “estilos de vida alternativos” ni se bloquearía el contenido LGBTTTIQA+. Si bien aún no se ha comprobado que las declaraciones realizadas por Netsweeper sean ciertas y efectivas para detener el bloqueo, la campaña ha ayudado a visibilizar el problema y ejercer presión de la opinión pública sobre la compañía.

Es importante darle seguimiento a este tipo de tecnologías que pretenden silenciar voces y opiniones LGBTTTIQA+, sobre todo en países con contextos tan adversos para la comunidad. La defensa de estos derechos debe involucrar a gobiernos, empresas y sociedad civil, de modo que estos abusos dejen de ocurrir y se garantice la libertad de las personas LGBTTTIQA+ para acceder sin restricciones a la información disponible.

Agneris Sampieri es pasante de Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, defensora de derechos humanos y activista por los derechos LGBTTTIQA+. Trabaja como abogada en R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales.


Imagen de Secretaría de Cultura Ciudad de México (CC BY-SA 2.0)