El doxing (o doxxing) es una práctica que consiste en la recopilación y difusión de información personal. Muy a menudo, los datos revelados son de carácter privado o sensible, y son publicados sin el consentimiento de la persona afectada: nombres reales, número telefónico, direcciones, empleos, fotografías, entre otros.

Las plataformas de Internet son conscientes de estos peligros y han considerado algunas medidas dentro de sus reglas internas. En el caso de las normas comunitarias de Facebook, por ejemplo, se invita a no publicar (ni solicitar) de terceros su número de teléfono, dirección física, correo electrónico, información bancaria, documentos personales (tales como licencias de manejo o identificaciones) o matrículas de vehículos.

También se sugiere evitar la publicación de la fachada de una residencia si el número o dirección aparecen en el texto del post, se identifica la colonia o barrio, o se menciona o muestra a una persona residente. Si llegas a encontrar que tu información privada ha sido publicada, puedes reportarla a través de la plataforma.

En el caso de Twitter, la red social distingue como información privada o confidencial la relacionada con tarjetas de crédito, el número de seguridad social o de identificación nacional (en México, la credencial del INE); la dirección particular personal u otra ubicación que se considere privada; así como números de teléfono o direcciones de correo personales. En contraparte, no se consideran privados el nombre, la edad, la fecha de nacimiento, las direcciones comerciales, el lugar de estudio o trabajo, ni las descripciones físicas.

Si consideras que la información publicada infringió estas normas, puedes presentar una denuncia ante Twitter aunque no tengas cuenta en la red social. Ten en cuenta que Twitter no puede eliminar la información si ha sido publicada previamente en otro sitio web, ni puede obligar a otra página que haya reproducido la información a retirarla.

Aunque el doxing ha sido utilizado históricamente como una forma de exponer a otras personas, analizarlo no es tan simple como parece: también depende mucho del contexto en el que se da y quién o quiénes son los individuos afectados. Sin embargo, aún en los escenarios en los que su uso pareciera estar justificado, su legalidad puede ser discutible.

En 2017, por ejemplo, se utilizó para identificar a los integrantes de manifestaciones neonazis, con el propósito de que fuera objeto del repudio social. Como táctica de protesta, apela a un sentido justiciero que es jurídicamente ambiguo, además de que conlleva una serie de riesgos –como la identificación errónea– que tienen impactos severos en la vida íntima de las personas y que tocan distintos marcos jurídicos, de acuerdo al caso.

En México, por ejemplo, los derechos al honor, reputación, intimidad y vida privada (que serían técnicamente afectados por un doxing) cuentan con un umbral de protección que es distinto para funcionarios públicos, figuras públicas y personas comunes. Este umbral es limitado y tiene restricciones de acuerdo con el interés público, y deberá ponderarse con otros derechos, como la libertad de acceso a la información.

Por último, no hay que perder de vista que el doxing también ha sido utilizado como una forma de ejercer violencia en línea, especialmente hacia las mujeres. De acuerdo al informe La violencia en línea contra las mujeres en México (2017), presentado por la coalición Internet es Nuestra, 3.2 por ciento de las mujeres encuestadas en el Módulo de Ciberacoso de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares 2015 (ENDUTIH) señalaron haber sufrido daño por la divulgación de información personal en línea.

Así que antes de difundir información personal de terceros sin su consentimiento, ten en cuenta que las consecuencias para las personas involucradas pueden ser graves. Si bien los alcances y responsabilidades se deben dar en un análisis caso por caso, recuerda que es una actividad que se encuentra en una delgada línea que puede afectar fácilmente la privacidad de otras personas y, con ello, exponerlas a riesgos de seguridad considerables o situaciones indeseables.


Imagen de Carla Escobedo (CC BY-NC-ND 2.0)