Las prácticas restrictivas de copyright son más perjudiciales que benéficas para la industria del entretenimiento

Por: R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales  - 7 febrero, 2019

La industria del entretenimiento se ha caracterizado por fomentar prácticas restrictivas en defensa del copyright, como perseguir de forma agresiva las descargas ilegales, aún cuando no existe daño o perjuicio. Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Indiana ha encontrado que, de forma moderada, la denostada “piratería en línea” puede tener efectos positivos para las empresas y consumidores.

La investigación, titulada “La ‘Mano Invisible’ de la Piratería: Un Análisis Económico de la Cadena de Suministro de los Bienes Informáticos”, encontró que este tipo de descargas funciona como una forma invisible de competencia económica, obligando a las compañías productoras y distribuidoras a no elevar sus precios de forma excesiva.

Aunque los autores son enfáticos en que su estudio no es una apología de esta práctica, sí sostienen que entender este fenómeno puede ayudar a la industria a comprender que sus esfuerzos restrictivos son contraproducentes. “La implicación es simplemente que, situado en un contexto de mundo real, nuestro manufacturero y vendedor deberían reconocer que un cierto nivel de piratería o su amenaza pueden ser en realidad benéficos y deberían, por lo tanto, aplicar moderación en sus esfuerzos antipiratería”, señalan los investigadores.

Durante décadas, la industria del entretenimiento ha gastado millones de dólares en combatir y demonizar esta forma de acceso a bienes culturales, sin comprender sus matices. Por ejemplo, incluso ejecutivos de cadenas como HBO han públicamente admitido que las descargas ilegales puede ser beneficiosa al generar mayor exposición e interés de los consumidores, o que pueden servir como un primer contacto con el producto, para después ser adquirido de forma legal.

Este tipo de investigaciones abonan a la evidencia para que la industria repiense sus tácticas agresivas, que van desde dudosos litigios colectivos, hasta “contaminar” redes de intercambio de archivos con datos “basura”. Por el contrario, los hallazgos soportan la idea de que ofrecer productos culturales más asequibles, de mejor calidad y con menos candados digitales hacen que las descargas ilegales sean menos atractivas para los consumidores.


Imagen de Manuel Gonzalez Noriega (CC BY 2.0)

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