La aplicación de mensajería más grande del mundo, WhatsApp, ha instaurado un cifrado a todas las formas de comunicación entre sus usuarios, cerca de mil millones.

Ésta decisión ha conseguido, efectivamente, llevar el cifrado a una cantidad como nunca antes de personas que comparten texto, voz, imágenes y video a través de múltiples sistemas operativos, iOS, Windows Phone y Android.

El cifrado de WhatsApp otorga a sus usuarios mayor privacidad y seguridad, dos derechos fundamentales en la era de la información, y constituye, como lo nombró la revista Wired, una “forma asimétrica de resistencia a la autoridad, levantándose no solo ante el gobierno de los EE.UU., sino ante todos los gobiernos”.

¿Por qué es tan importante el anuncio del cifrado end-to-end de WhatsApp? Mientras que la batalla de Apple y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos se centraba en el sistema operativo de los iPhones, el anuncio de WhatsApp afecta a prácticamente a la mitad de todos los smartphones del mundo.

A mediados de 2015, se estimaba la existencia de cerca de 2.6 mil millones de teléfonos inteligentes a nivel mundial, de los cuales 17.7 por ciento corresponden a los que utilizan el sistema operativo de Apple el iOS, unos 440 millones.

Por lo que el debate sobre la puerta trasera del iPhone, aunque importante, tenía un alcance inicial limitado; en cambio, WhatsApp es utilizado por mil millones de usuarios de todo tipo de dispositivos y marcas, los cuales muchas veces no cuentan aún con éste tipo de seguridad por defecto.

A diferencia de los iPhone, que son teléfonos más caros, la gran mayoría de dispositivos con el sistema operativo Android son teléfonos de gamas medias y bajas, los cuales en su mayoría no están cifrados por defecto, incluso en algunos casos no pueden ser cifrados.

Esto está relacionado directamente con la capacidad de procesamiento y versión de firmware de los teléfonos, mientras uno de gama alta puede lidiar con el cifrado sin ver afectado su rendimiento, los de gamas medias y bajas muchas veces no.

Apenas un 10 por ciento de todos los teléfonos Android en el mundo, mil 400 millones, están cifrados, por lo que se vuelve aún más importante que las aplicaciones sí lo estén, como en el caso de Telegram o WhatsApp.

En 2014, la aplicación de mensajería anunció que cifraba sus conversaciones habladas y escritas para Android. En agosto de 2015, expandió el servicio al sistema iOS.

Actualmente, mientras el dispositivo cuente con la última versión de la aplicación, aunque éste sea un teléfono más viejo, asegurará cifrar todas sus conversaciones y transferencias multimedia dentro de la plataforma.

La decisión tomada por la compañía fundada en 2009 por Brian Acton and Jan Koum, se da en el contexto de un fuerte debate sobre la privacidad y la seguridad de los usuarios de Internet y dispositivos digitales contra la vigilancia estatal y la capacidad de acción de las agencias de inteligencia y seguridad nacionales.

“Construir producto seguros realmente ayuda a crear un mundo más seguro, (aunque) mucha gente de los órganos de seguridad no coincida con eso”, asegura Acton en entrevista con Wired.

Con el cifrado todos pueden hablar sobre negocios o con su doctor sin preocuparse de que alguien ajeno esté escuchando. Con éste, tu puedes ser un whistleblower sin preocuparte, explica Acton.

Las aplicaciones de mensajería como WhatsApp, Telegram y Line, entre otras, pueden convertirse en el siguiente gran campo de batalla por el derecho al cifrado, la privacidad y la seguridad, y las agencias de seguridad estatales.

Mientras esto sucede, empresas como Telegram y ahora la de Kuom y Acton han tomado una posición en pro de sus usuarios y de la seguridad de cientos y miles de millones de personas que se comunican a diario a través de Internet.


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