Edward Snowden, quien reveló los programas de espionaje masivo del gobierno estadounidense en 2013, considera que la decisión de Apple de integrar un sistema de vigilancia en sus dispositivos para supuestamente combatir la pornografía infantil, “redefinirá permanentemente qué te pertenece y qué les pertenece a ellos [empresas y gobiernos]”.

Para el extrabajador de la Agencia Nacional de Seguridad, una vez que Apple demuestre la capacidad y voluntad de buscar de manera continua y remota cada teléfono para encontrar evidencia de un tipo específico de crimen —en este caso la pornografía infantil— no habrá límites para el tipo de contenido o actividades, consideradas criminales por algún país, que no pueda buscar.

“La propuesta de Apple de hacer que los teléfonos informen y traicionen a sus dueños marca el amanecer de un futuro oscuro, uno que será escrito en la sangre de la oposición política de cientos de países que explotarán este sistema al máximo.”, escribe el excontratista.

Snowden concluye su reflexión advirtiendo que no hay límite tecnológico a qué tan lejos podrá ser empujado el precedente que está estableciendo Apple, por lo que la única restricción será la política de la compañía misma, algo que conocen muy bien los gobiernos.

Las alertas que lanza el especialista son compartidas por organizaciones y activistas que defienden los derechos humanos en todo el mundo. El pasado 19 de agosto, más de 90 organizaciones pidieron a Tim Cook, presidente ejecutivo de la compañía, que detuviera este plan.

Entre los principales riesgos que señalan las firmantes son: la censura de discursos protegidos y amenazas a la privacidad y la seguridad de las millones de personas usuarias de estos dispositivos en el planeta.


Imagen de TED Conference (CC BY-NC 2.0)