El gobierno de Reino Unido emitirá nuevas reglas para garantizar el derecho a reparar los bienes que sean comprados en el país, en concordancia con las reglas de la Unión Europea (UE) que entran en vigor en abril y a las que se comprometió el gobierno británico.

Con las nuevas reglas, las empresas estarán obligadas legalmente a producir refacciones para productos disponibles por primera vez, entre los que se encuentran lámparas, lavadoras, lavavajillas y refrigeradores. De acuerdo con el gobierno británico, las reglas lograrán extender la vida útil de los productos hasta 10 años.

“Nuestros planes para elevar los estándares de los productos asegurarán que más bienes eléctricos puedan ser reparados, en lugar de ser desechados a la basura – lo que dejará más dinero en el bolsillo de las y los consumidores mientras se protege al medio ambiente”, aseguró la secretaria de Energía y Negocios, Kwasi Kwarteng a la BBC.

El estándar de la UE obliga a las empresas a poner a disposición de reparadores profesionales piezas de refacción, las cuales tendrán que ser utilizables con herramientas comunes, sin la necesidad de dañar el producto.

Estas reglas no tuvieron el alcance que algunos grupos ambientalistas y promotores del derecho a reparar hubieran querido, ya que limitan el uso y disponibilidad de las refacciones a profesionales, pero implican un primer e importante paso para el bloque europeo.

Los nuevos estándares, en conjunto con reglas de eficiencia energética que también entrarán en vigor en la región, significarán evitar la emisión de 50 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.

“Desde Estados Unidos a Europa, las personas están demandando el derecho a reparar cosas porque están cansadas de productos que están diseñados para romperse de forma prematura”, dijo Chloe Fayole del grupo ambientalista Ecos durante la aprobación de las medidas.

En México, R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales y Greenpeace México nos hemos pronunciado en favor del derecho a reparar para evitar la obsolescencia programada y reducir el impacto ambiental del uso de las tecnologías.


Imagen de Judy Robinson-Cox (CC BY-ND 2.0)