El gobierno del Reino Unido desechó los resultados de una prueba académica debido a que el algoritmo de calificaciones estaba sesgado contra estudiantes de bajos recursos, informó The Verge.

Los exámenes Nivel A son tomados por jóvenes para determinar a qué universidad pueden entrar, Para calcular la calificación, el algoritmo de la Oficina de Regulación de Calificaciones y Examinaciones (Ofqual) utiliza principalmente el rendimiento histórico de las escuelas y la clasificación de los estudiantes dentro de su propia escuela.

Sin embargo, este año los exámenes fueron suspendidos por la pandemia de COVID-19, por lo que se pidió al profesorado que diera un estimado de los exámenes para que el algoritmo solo lo ajustara.

El resultado fue que cerca de un 40 por ciento de estas estimaciones fueron reducidas por el algoritmo de Ofqual. Además, el algoritmo benefició a las escuelas privadas sobre las públicas, debido a que privilegió el rendimiento histórico. Esto impulsa a quienes están en mejores escuelas aunque sus calificaciones sean peores, respecto a aquellas personas de escuelas con rendimiento históricamente peores.

Es decir, el algoritmo premia a un estudiante mediocre en una escuela cara, sobre un estudiante destacado en una escuela pública, sin que sea necesariamente peor. Esto tiene un impacto en la vida futura de las y los estudiantes, ya que condiciona las instituciones de educación superior a las que puede acceder y limitar sus oportunidades de movilidad social.

El gobierno británico tomó la decisión de desestimar los resultados del algoritmo después de que un grupo de estudiantes se manifestó fuera de las instalaciones del Ministerio de Educación. En su lugar, se tomarán en consideración las estimaciones dadas por el personal docente.

El uso de algoritmos en decisiones que pueden incidir en la vida de las personas ha sido cuestionado en otros lugares, como en Países Bajos, donde se suspendió su uso por cargar de forma desproporcionada contra poblaciones de bajos recursos y/o de origen inmigrante. Incluso durante la pandemia se ha puesto en duda su utilización para decidir quién recibe atención médica prioritaria, ya que castiga a grupos que han sido históricamente vulnerados.


Imagen de S.Tore (CC BY-NC-ND 2.0)