El uso de las aplicaciones de rastreo de contacto ha sido muy relevante para el combate a la epidemia de COVID-19 en China, sin embargo, hay poca claridad sobre los límites temporales de su uso. Ahora que la parte más grave de la crisis sanitaria ha pasado, las autoridades locales están evaluando cómo darle continuidad a estas apps, a pesar de su naturaleza invasiva.

La ciudad de Hangzhou, por ejemplo, está considerando expandir el uso de su aplicación de rastreo de contacto para que se convierta en un “índice de salud personal”, que aparentemente calificaría a las personas con base en sus hábitos de consumo, sueño y actividad física, de acuerdo con un reportaje de The New York Times.

A principios de abril, esta ciudad comenzó a enlazar los registros médicos de sus ciudadanos con la app para poder solicitar visitas a servicios médicos, pero también como una guía de la salud general de las personas, al acudir a una consulta o al solicitar algunos trabajos que requieren cierta aptitud física.

Asimismo en Shangai se busca convertir a la app en un asistente para acceder a servicios locales; mientras que en la ciudad de Xining, permite desbloquear cupones para el uso en tiendas locales.

Ninguno de estos desarrollos fue hecho con el consentimiento de las personas, ni para recolectar datos ni para usarlos fuera del contexto de la emergencia por covid-19. Las razones para almacenar los datos después de que la epidemia deberían ser transparentes y con consentimiento, explicó Lei Ruipeng, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong.

Otro colega de Ruipeng, Li Sihui, señaló en una publicación reciente que “el control y prevención epidémicos necesita del apoyo de tecnología de big data, pero esto no significa que agencias e individuos pueden de forma azarosa recolectar la información de ciudadanos tomando como excusa la prevención y el control”.

La advertencia de Edward Snowden sobre la expansión y mantenimiento de las capacidades de vigilancia estatal después de la pandemia parece convertirse rápidamente en una realidad. El excontratista pronosticó este escenario a principios de marzo, ya que en una conferencia alertó que habría autoridades cómodas con este nuevo poder de vigilancia.


Imagen de Pxhere