Facebook rechazó las presiones de diversos gobiernos del mundo –entre ellos, Estados Unidos, Reino Unido y Australia– y aseguró que no debilitará el cifrado extremo a extremo en sus plataformas de mensajería.

“Es simplemente imposible crear tal ‘puerta trasera’ para un propósito y no esperar que otros intenten abrirla […] Los mensajes privados de las personas serían menos seguras y los verdaderos ganadores serían las personas que estén tratando de sacar ventaja de la seguridad debilitada. No es algo que vayamos a hacer”, escribieron Will Cathcart y Stan Chudnovsky, el director de WhatsApp y de Facebook Messenger, respectivamente, en respuesta a una carta que las autoridades de estos países publicaron en octubre.

En la misiva, los gobiernos de los tres países pidieron a Facebook diseñar protocolos de “puertas traseras” en sus protocolos de cifrado o una manera alterna para que las agencias de seguridad estatales pudieran acceder a contenido de usuarios.

La carta fue publicada previo a que el director de gerencia de producto para privacidad e integridad de Messenger, Jay Sullivan, tenga que testificar ante el Comité Judicial del Senado sobre el tema de “cifrado y acceso legal”.

Sullivan hizo pública su declaración de apertura en la que señala cómo el debilitamiento del cifrado serviría para que “regímenes represivos y autoritarios del mundo demanden acceso a las plataformas o traten de ganarlo de forma clandestina, incluyendo persiguiendo disidentes, periodistas y sus opositores políticos”.

Organizaciones como Privacy International han señalado que, antes de que se busque crear estas “puertas traseras”, es más importante que los gobiernos se aseguren que sus procedimientos respetan y garantizan los derechos humanos y las protecciones otorgadas por la ley.

Recientemente, más de 100 organizaciones de la sociedad civil alrededor del mundo nos sumamos a una petición a Facebook para que continúe fortaleciendo el cifrado extremo a extremo en todos sus servicios y a que resista a presiones de gobiernos para debilitarlo.


Imagen de Marco Verch (CC BY 2.0)