Decenas de organizaciones que defienden los derechos digitales en el mundo hacemos un llamado a gobiernos de todos los países para declarar una moratoria al uso de la tecnología de reconocimiento facial que permite la vigilancia masiva.

En una carta firmada por 80 organizaciones de diversos países, entre estas R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales, se exponen las preocupaciones que rodean al uso de este tipo de tecnología, que ha evolucionado a convertirse en una “poderosa red integrada capaz de vigilancia masiva y control político”.

La tecnología de reconocimiento ahora se utiliza para la identificación de personas, el análisis de comportamiento y análisis predictivo y puede utilizarse para revisar enormes áreas urbanas, capturando datos de decenas, centenas o miles de personas en cualquier momento y en prácticamente cualquier dimensión de nuestras vidas, en servicios como bancos, transporte público e incluso en espacios laborales.

Quienes firmamos la carta notamos con preocupación los reportes sobre sesgos, coerción y fraude en la recolección de imágenes faciales y el uso de técnicas de reconocimiento facial, ya que las imágenes se usan y recolectan forzadamente o sin consentimiento en lo absoluto.

Ya en 2009, en la Declaración de Madrid, la sociedad civil hizo un llamado por una moratoria al desarrollo e implementación del reconocimiento facial, dependiendo de que se sujetara a una evaluación completa y transparente por autoridades independientes y mediante un debate democrático.

Se señala en la carta que ya hay gobiernos que han tomado conciencia de la necesidad de una moratoria: como la Autoridad de Protección de Datos en Suecia que prohibió el uso de esta tecnología en escuelas, 2019; el estado de California ya prohibió su uso en cámaras corporales de policías; diversas ciudades en este país también han prohibido el uso de reconocimiento facial por instituciones y funcionarios de gobiernos; además de otras alrededor del mundo.

Los firmantes de la carta urgimos a los diversos gobiernos a:

  • Suspender la implementación adicional de la tecnología de reconocimiento facial para vigilancia masiva.
  • Revisar todos los sistemas de reconocimiento facial para determinar si información personal ha sido obtenida legalmente y para destruir cualquier información que ha sido obtenida de forma ilegal.
  • Iniciar investigaciones para evaluar sesgos, riesgos a la protección a la privacidad e información, vulnerabilidades informáticas, además de las implicaciones éticas, legales y sociales asociadas con la implementación de las tecnologías de reconocimiento facial.
  • Establecer reglas, estándares técnicos y guías éticas necesarias para salvaguardar derechos fundamentales y complementar con obligaciones legales antes de continuar con la implementación de esta tecnología.

Imagen de YO! What Happened To Peace? (CC BY-SA 2.0)