Mediante un comunicado de prensa emitido el viernes 20 de septiembre, Facebook reportó que ha suspendido “decenas de miles” de aplicaciones como resultado de las investigaciones posteriores al escándalo de Cambridge Analytica. Este alcance es mucho más elevado que el que proporcionó la empresa en agosto de 2018, cuando notificó la suspensión de 400 aplicaciones, informó el diario The New York Times.

La cifra se dio a conocer gracias a una serie de documentos judiciales revelados por una corte estatal en Boston, los cuales forman parte de una indagatoria de la fiscalía de Massachusetts en contra de Facebook. De acuerdo con los documentos, 69 mil aplicaciones han sido suspendidas por la red social; en su mayoría, por negarse a cooperar con la investigación de Facebook. Otras 10 mil apps fueron marcadas porque podrían potencialmente malversar datos personales de las personas usuarias.

La información revelada recientemente sobre la suspensión de apps fue ocultada por Facebook durante casi un año, indicó Maura Healey, fiscal de Massachusetts. Según los documentos de la corte, Facebook informó a la fiscalía que identificó dos millones de aplicaciones que requerían de un análisis para determinar si habían incurrido en malversación de datos. Otro documento indica que dicha investigación se enfocó en 10 mil apps.

De esas 10 mil, seis mil fueron marcadas porque un amplio número de personas las habían instalado. Para determinar si había vínculos con “entidades de interés” o algún indicio de fraude, Facebook realizó un análisis detallado de los desarrolladores detrás de dos mil aplicaciones. Otras dos mil apps fueron analizadas técnicamente por la red social para averiguar si se habían realizado solicitudes amplias de datos que pudieran indicar un mal uso. La fiscalía solicitó a Facebook revelar el nombre de las apps implicadas, pero la empresa se negó a identificarlas.

“De ninguna manera nuestra Investigación de Desarrolladores de Aplicación está finalizada, pero existe un progreso significativo que reportar hasta ahora. A la fecha, la investigación ha atendido a millones de aplicaciones. De estas, decenas de miles han sido suspendidas por una variedad de razones mientras seguimos investigando”, indica el comunicado.

Facebook también explicó que la suspensión no es necesariamente un indicador de que las apps signifiquen un riesgo para las personas. “Muchas [de las aplicaciones] no estaban activas cuando las suspendimos, sino aún en su fase de pruebas. No es inusual para los desarrolladores tener múltiples apps de prueba que nunca salen al público. En muchos casos, los desarrolladores no respondieron a nuestra solicitud de información, así que los suspendimos, en honor a nuestro compromiso de tomar acciones”, aclara la empresa.

Además de la suspensión, Facebook anunció que ha vetado aplicaciones, aunque no dio el número de cuántas. Para la red social, las razones para prohibir una app de la plataforma pueden ser “compartir inapropiadamente datos obtenidos de nosotros, poner datos a disposición pública sin proteger la identidad de las personas u otra cosa que esté en clara violación de nuestras políticas”.

Así mismo, la compañía indicó que ha tomado otras medidas, a raíz del acuerdo que suscribió con la FTC, como remover varias interfaces de aplicación (API) e incrementar los equipos dedicados a investigar actores maliciosos. Igualmente, Facebook estableció un nuevo conjunto de reglas más estrictas, indicando que las aplicaciones que proporcionen una mínima utilidad a los usuarios –como los tests de personalidad– podrían no ser permitidos ya en la red social.

“Las apps no deben pedir datos personales a menos que su desarrollador los use para mejorar significativamente la calidad de la experiencia de esa persona”, indica el comunicado. Otra medida implementada es que Facebook puede suspender o revocar el acceso de un desarrollador a cualquier API si no ha sido usada en los últimos 90 días, ni permitirán apps que soliciten una cantidad desproporcionada de información en relación con el valor que proporcionan a los usuarios.


Imagen de Brian Solis (CC BY 2.0)