Investigadores de Citizen Lab fueron objetivo de operación encubierta por su labor sobre NSO Group

Por: R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales  - 28 enero, 2019

Dos de los principales investigadores del Citizen Lab, John Scott-Railton y Bahr Abdul Razzak, fueron objetivo de falsas propuestas de trabajo que tenían como aparente objetivo desprestigiar su labor, de acuerdo con denuncias de los investigadores y la agencia informativa Associated Press.

Ambos fueron contactados a través de LinkedIn por personas que se hicieron pasar por empresarios, quienes los invitaron a supuestas entrevistas de trabajo. Durante los encuentros, los investigadores eran cuestionados sobre su labor relacionada con NSO Group –la firma israelí que desarrolla el malware Pegasus– y así obtener declaraciones comprometedoras.

Tras descubrir que el acercamiento a Razzak había sido una treta, Scott-Railton contactó a periodistas de AP para que lo acompañaran a su respectivo encuentro. Durante la “entrevista”, el investigador notó que estaba siendo grabado con una cámara oculta, además de ser observado por más individuos sospechosos. Al finalizar la reunión, los reporteros se acercaron al “empresario” para preguntarle sobre su compañía. El individuo huyó sin responder los cuestionamientos y, posteriormente, las páginas web y perfiles relacionados con las empresas fueron bajados.

El 25 de enero, Ron Deibert, director de Citizen Lab, publicó un comunicado sobre los acontecimientos. A nombre del centro de investigación, Deibert condenó estas “siniestras y deshonestas actividades” y juzgó las fallidas operaciones en contra de Razzad y Scott-Railton como un “nueva bajeza”.

NSO Group rechazó tener alguna relación con las operaciones encubiertas en contra de Citizen Lab, “directa o indirectamente” y aseguró que “cualquier sugerencia de lo contrario es factualmente incorrecta y nada más que una especulación sin bases”, citado por AP.

Sin embargo, Deibert compartió el 28 de enero un artículo del medio israelí Mako, que habría identificado a la persona que se acercó a Scott-Railton como un exagente de defensa israelí y operativo de la empresa Black Cube.


Imagen original de Pixabay

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