Para poder comprender y aplicar verdaderas soluciones ante el complejo panorama de la desinformación en redes sociales, se requiere mayor investigación y evidencia, consideró nuestro director Luis Fernando García durante su participación en el foro “Desinformación digital en México: Lecciones y perspectivas poselectorales”, organizado por el Instituto Nacional Electoral.

García Muñoz explicó que, al buscar combatir la desinformación, muchas veces se simplifica el diagnóstico sin conocer por completo el fenómeno, por lo que las medidas que se tomen deben hacerse de forma profesional, sensata, sin generar más problemas.

También planteó que las soluciones que implementen las plataformas de redes sociales para combatir la desinformación “no redunden en silenciar voces legítimas; tienen que haber procesos de apelación, de rendición de cuentas y de transparencia por parte de las plataformas”, concluyó.

Durante su participación, García explicó que la desinformación sigue teniendo una raíz en la pérdida de credibilidad de las instituciones que típicamente han manejado la información.

“¿Por qué una persona le da cierta credibilidad a una cadena de WhatsApp sin fuentes? Porque hay una pérdida de confianza en las instituciones que tradicionalmente nos han informado: los gobiernos, los medios”, explicó Luis Fernando.

Nuestro director remarcó la importancia de ejercicios como el proyecto Rompe La Cadena para comprender mejor cómo se propaga la desinformación en WhatsApp, donde se da en el contexto de conversaciones privadas.

Algunas características de las cadenas de desinformación que pudieron identificarse son: generalmente están redactadas en primera persona; utilizan referencias falsas pero verosímiles, como una autoridad u académico; su propagación es veloz y amplia, entre otras.

Por último, añadió que hace falta seguir con este tipo de iniciativas para conocer mejor el problema y poder abordarlo de una manera profesional y sensata.


Imagen original de Helar Lukats: Texting in whatsapp