Las condiciones que permitieron que el gobierno espiara a periodistas, activistas y defensores de derechos humanos con el malware Pegasus no han cambiado, aseguró Luis Fernando García director de R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales, durante un panel sobre el caso #GobiernoEspía en el Cine Tonalá.

García participó la noche del 27 de febrero en el panel junto con Sandra Patargo, de Artículo 19; Sofía de Robina, del Centro Prodh; y Daniel Fernández, de Mariachi Films, tras la proyección de un capítulo sobre México de la serie documental “Cyberwar”, de Vice.

García consideró que, a más de ocho meses de que se haya anunciado la investigación, se confirmó que la Procuraduría General de la República no puede llevarla a cabo; sin embargo, también expresó que existe un poco de esperanza de que la indagatoria avance si ocurre un cambio de gobierno en las próximas elecciones.

“El hecho de que un candidato a la presidencia haya sido espiado con Pegasus [Ricardo Anaya], que otros candidatos se han pronunciado en algunos momentos sobre el tema del espionaje, puede dar perspectivas de que con un nuevo gobierno, un nuevo congreso, pueda haber oportunidad para una investigación independiente”, detalló.

Además, García señaló que tanto los objetivos del espionaje como las organizaciones que los acompañan han exigido a los candidatos al gobierno y a las distintas fuerzas políticas del país que adopten una postura sobre el caso y que den garantías para una investigación independiente e imparcial.

De Robina, en cambio, alertó sobre la preocupación existente de que la información obtenida por el gobierno mediante espionaje a miembros de su organización, pueda ser utilizada en contra de investigaciones y litigios de alto perfil como Ayotzinapa, Tlatlaya o Atenco.

La representante de Artículo 19, Sandra Patargo, expuso que el caso ha ayudado a cerrar una brecha, ya que muchas personas aún no ven las conexiones entre la violencia física y la violencia digital.

“No sabemos si alguno de los 114 periodistas asesinados en México, de 2000 a la fecha, fueron sujetos de intervención de telecomunicaciones, si fue forma de saber sus patrones, su geolocalización, información sensible que facilitó la violencia contra ellos”, explicó Patargo.


 

Imagen original de VICE.