El gobierno de Miguel Ángel Mancera operó un centro de espionaje dirigido contra 119 políticos, académicos y funcionarios, como la actual jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, y los secretarios Marcelo Ebrard y Olga Sánchez Cordero, reveló una investigación conjunta de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad y Dromómanos.

La investigación hace referencia a una averiguación de la Fiscalía General de Justicia capitalina (FGJCDMX), en la que se relata que, entre 2012 y 2018, Gustavo Caballero ─titular de la Unidad de Investigación Cibernética de la PGJDF en las épocas de Mancera como procurador─ dirigió una operación con al menos 30 personas dedicadas a interceptar llamadas telefónicas, mensajes de servicios de mensajería y dar seguimiento a distintos objetivos del gobierno capitalino.

El trabajo periodístico apunta a que el verdadero líder de la operación era el exsecretario de gobierno y actual diputado del Partido de la Revolución Democrática, Héctor Serrano. Los objetivos de esta campaña de espionaje fueron el ahora presidente de México y su familia, así como diversos y prominentes militantes del partido Morena.

De acuerdo con la Fiscalía, se elaboraron expedientes con información privada de documentos oficiales, como credenciales de elector, registros civiles, licencias de conducir, padrones vehiculares, averiguaciones previas, la carpeta de servidores públicos y los registros de propiedad en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda.

El reportaje también da cuenta de la percepción de constante vigilancia que tenían exfuncionarios de la administración de Mancera, quienes eran abordados por personajes cercanos al exjefe de Gobierno con información privada de actividades que realizaban en sus días libres. Asimismo, testigos relatan que Serrano solía alardear con políticos y líderes sociales que poseía información de su vida, expedientes o incluso imágenes de sus conversaciones.

Después de que el PRD perdió la elección de 2018, la administración de Mancera desmanteló el centro. Se eliminaron miles de archivos de las computadoras, además del robo de 23 portátiles del edificio, ubicado en la calle Manuel Márquez Sterling.


Imagen de Gobierno CDMX(CC0 1.0)