Dos prominentes defensores de derechos humanos de Marruecos fueron objetivos de intentos de infección con el malware Pegasus, reveló una investigación de la organización Amnistía Internacional, publicada el 10 de octubre.

Maati Monjib y Abdessadek El Bouchattaoui fueron atacados con el envío de mensajes de texto personalizados con enlaces maliciosos que, al dar clic en ellos, infectan inadvertidamente el dispositivo. Monjib recibió siete mensajes entre el 2 de noviembre 2017 y el 8 de enero de 2018, mientras que El Bouchattaoui recibió tres en octubre de 2017.

Ambos defensores de derechos humanos han sido también víctimas de hostigamiento y acoso por realizar su labor, llamadas amenazantes y sus familias e incluso persecución judicial por expresar su rechazo a acciones represivas del gobierno marroquí, lo que llevó a El Bouchattaoui a huir con su familia a Francia en 2018.

Aunque Amnistía Internacional acepta no contar con información concluyente para atribuir irrefutablemente los ataques, considera que las similitudes técnicas con otras infecciones de Pegasus hacen creer que el malware de NSO Group fue usado en este ataque.

Esta revelación se da un mes después de que NSO Group afirmó que seguirá los lineamientos de las Naciones Unidas para prevenir futuros abusos de sus productos. Amnistía Internacional se contactó con la empresa y su grupo dueño, Novalpina Capital, quienes respondieron que investigarán “actuales y potenciales impactos adversos a los derechos humanos”.

Sin embargo, a pesar de que NSO Group ha reiterado que tiene un compromiso público para investigar y, según el caso, suspender el contrato de clientes que utilicen ilegítimamente sus productos y servicios, casos como el de Marruecos siguen evidenciando su falta de cooperación y la ausencia de controles para la venta y uso de este tipo de tecnologías de vigilancia.

Al respecto, en junio de este año, el relator especial de la ONU para la libertad de expresión, David Kaye, pidió la imposición de una moratoria para el otorgamiento de licencias de exportación de tecnologías de vigilancia. El relator solicitó que las compañías “cesen inmediatamente la venta, transferencia y soporte de estas tecnologías” hasta que proporcionen evidencias de que están tomando medidas para mitigar los riesgos de abuso a los derechos humanos.


Imagen de Le Petit Journal Marocain