Existe una alianza entre las potencias anglosajonas del mundo dedicada a la colaboración en tareas de espionaje e inteligencia a nivel global, ésta, conocida como los Cinco Ojos, es el ejemplo más grande de colaboración para la vigilancia entre naciones occidentales.

En ésta se encuentran los Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos, los dos últimos son la base de los Cinco Ojos, ya que en 1946 firmaron el Tratado de Seguridad de los Estados Unidos y el Reino Unido (UKUSA).

A pesar de tener cerca de 70 años de existir, el acuerdo y su contenido son poco conocidos. De acuerdo con Privacy International, el tratado incluye la intercepción, recolección, adquisición, análisis y descifrado de información de inteligencia, que cada país procesa de sus respectivas partes del mundo y luego comparten entre sí.

Uno de los sistemas utilizados para interceptar y analizar la información es Tempora, del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno del Reino Unido (GCHQ), que analiza mensajes de texto, correos electrónicos, llamadas, archivos u otra información recolectada en Europa, de empresas como Microsoft y Google, y que posteriormente es compartida con el gobierno de los EE.UU.

La existencia de Tempora fue dada a conocer a través de los archivos que liberó Edward Snowden, en aquel momento, de acuerdo con el diario El País, cada elemento de información interceptado se retenía tres días mientras se analizaba para la obtención de los metadatos, posteriormente se clasificaba y se almacenaba.

Esto implicaría la existencia de bases masivas de datos de personas, espiadas sin ningún criterio o discriminación, peor aún, sin el conocimiento de estas o sus gobiernos.

Tempora aprovecha la situación geográfica del Reino Unido, a través del que cruzan una gran cantidad de cables submarinos de telecomunicaciones, que van de Norteamérica a Europa, lo que ha convertido al GCHQ en el mayor centro de espionaje del mundo.

“Al colocar escuchas en los cables de fibra óptica, a través de los que corren la mayoría de las comunicaciones y aplicando reconocimiento de voz y escritura, los Estados pueden alcanzar un control de prácticamente todas las comunicaciones en línea y las telecomunicaciones.”, escribió al respecto el, entonces, relator especial de la ONU para la libertad de expresión y opinión, Frank La Rue.

El nivel de cooperación entre las agencias de inteligencia de los distintos países pareciera ser tan profundo que los productos no se distinguirían si son hechos por uno u otro.

“Cuando obtienes un pase del GCHQ, simultáneamente te da acceso a la NSA. Puedes entrar a la NSA y encontrar gente del GCHQ encargada de posición gerenciales y viceversa. Cuando la NSA obtiene una pieza de inteligencia, comúnmente pedirá al GCHQ por una segunda opinión.”, explicó a The Guardian un antiguo miembro de la inteligencia británica.

Esta cercanía ha permitido otras prácticas ilegales de espionaje masivo entre los distintos países, con la idea de recolectar información que por disposiciones legales uno u otro miembro de los Cinco Ojos no puede obtener directamente, incluyendo información de su población.

Actualmente, las revelaciones hechas por Edward Snowden han llevado a serios cuestionamientos sobre los procesos y métodos de la alianza, lo que ha llevado a que países como Canadá debatan su permanencia en la alianza, con la que actualmente han detenido la transferencia de datos.


Imagen original de Metropolico.org: NSA