¿Cuál es el debate alrededor de los adblockers?

Mar 15, 2016 | Privacidad

Una reciente encuesta de la Oficina de Publicidad en Línea (IAB) demostró que en apenas 6 meses las personas que comenzaron a usar un bloqueador de anuncios al navegar por la web pasó de 15 al 22 por ciento de los adultos en el Reino Unido, lo que representa cerca de 9 millones de personas.

La tendencia parece suponer que el descontento de los usuarios de Internet por los anuncios en línea va en incremento, una mala noticia para la industria de la publicidad y para muchas publicaciones y sitios que dependen de las ganancias en concepto de publicidad para sobrevivir, informó el diario inglés The Guardian.

Pero si los anuncios tienen tal propósito ¿por qué son rechazados por los usuarios?

De acuerdo con el director de proyectos de privacidad de Consumer Watchdog, una ONG estadounidense que defiende los derechos de los consumidores y su información, la propia industria de la publicidad en línea es la principal culpable del incremento en el uso de los bloqueadores de anuncios.

“La IAB ha fallado en poner estándares razonables para la publicidad”, y agrega que, muchos de quienes los usan “tienen preocupación por su privacidad, así como las características invasivas y molestas de muchos anuncios”, cita Matt Kapko del sitio de análisis y tecnología CIO.

Mientras que la industria se queja por las pérdidas ocasionadas por los bloqueadores de anuncios, uno de sus argumentos a favor es que son herramientas contra algunas prácticas intrusivas de recolección de datos que van de la mano de la publicidad dirigida, un daño a la privacidad de los usuarios de Internet.

Además, el bloqueo de la publicidad puede simplemente considerarse como un comportamiento normal de los consumidores contra formas intrusivas de anuncios como los videos que corren automáticamente, los pop ups que se abren sin consentimiento o incluso la publicidad que busca engañarlos.

“¿Es significativamente distinto a saltarse los comerciales (en la televisión), al silenciarlos, dejar el cuarto o utilizando tu decodificador para adelantarlos?”, se pregunta uno de los abogados de la Electronic Frontier Foundation, Lee Tien.

El pasado 2 de marzo, John Whittingdale, el secretario de Cultura del Reino Unido, arremetió contra los bloqueadores de publicidad al llamarlos “una raqueta para protegerse de la modernidad”.

Whittingdale aseguró que el daño que se ha provocado con estos a los medios y a la industria de la música es similar al que representó la piratería apenas una década atrás.

“Muy simple – si la gente no paga de alguna forma por el contenido, éste desaparecerá eventualmente y eso es tan cierto tanto para la última pieza de periodismo como para el último álbum de Muse”, dijo en declaraciones recogidas por The Guardian.

Aunque la solución no es clara, algunos bloqueadores permiten ciertos anuncios que cumplen con mayores estándares, como la publicidad nativa de algunos sitios y que no se disfraza de contenido editorial; además, existen medios de información u otros sitios que explican la función de la publicidad a quienes lo visitan y les piden apagar los bloqueadores o dar una contribución a cambio del contenido.


Imagen original de Bea de los Arcos: Advertising, NYC

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